
Me ha hecho daño: ¿la intención importa?
Lo más complejo en las relaciones no es cuando alguien nos hace daño de forma intencional, sino cuando no lo hace. Podemos entender la intención del otro y, aun así, sentir el impacto emocional. El malestar no siempre necesita intención, pero sí ser reconocido, comprendido y acompañado para poder integrarse.




