Terapia de pareja en Murcia
Pedir cita no es fácil, y detrás suele haber bastante cansancio acumulado. Pero también hay algo que no aparece en las discusiones: las ganas de no daros por vencidos todavía.
No hay que esperar al borde
Existe la idea de que la terapia de pareja es el último recurso, justo antes de la ruptura. Es justo al revés: cuanto antes venís, más material hay con el que trabajar.
Y una crisis no siempre son gritos. Muchas veces son silencios largos, conversaciones que ya sabéis cómo van a acabar, o la sensación de vivir en paralelo.
Contadnos qué está pasando- Discutís siempre de lo mismo y ya sabéis de memoria cómo termina.
- Hay temas que directamente no se tocan para no abrir el melón.
- Convivís bien como equipo logístico y mal como pareja.
- Ha pasado algo —una infidelidad, una mentira— y no sabéis qué hacer con ello.
- Uno de los dos ya ha pensado en dejarlo, aunque no lo haya dicho en voz alta.
Con reconoceros en una basta. No hacen falta todas.
Lo que solemos ver en consulta
Cada pareja tiene su historia, pero los atascos se repiten más de lo que parece.
Comunicación y conflicto
Cuando hablar acaba costando más caro que callarse.
Distancia y deseo
Nada estalla, pero cada vez os queda menos en común.
Heridas y dependencia
Lo que se rompió y sigue ahí, o lo que ata más de lo que une.
Aquí no se busca culpable
Trabajamos desde un enfoque sistémico, que en la práctica significa mirar la relación como algo que hacéis entre los dos, no repartir responsabilidades.
Lo que interesa es el bucle: qué dice uno, cómo lo interpreta el otro, qué responde entonces y por qué acabáis siempre en el mismo punto.
Primera sesión, los dos
Es imprescindible que vengáis juntos. Necesitamos las dos versiones: cómo vive cada uno la situación y qué esperáis de esto.
Evaluación de la relación
Historia de la pareja, momento actual y qué patrones se repiten. También qué funcionaba antes y cuándo dejó de funcionar.
Hipótesis y objetivos
Os contamos qué creemos que mantiene el malestar, en cristiano. A partir de ahí se fijan los objetivos entre los tres.
Trabajo y cierre
Al principio, semanal o quincenal. Según vais ganando autonomía, las sesiones se espacian hasta cerrar el proceso.
Seguir juntos no es la medida del éxito
A veces el proceso sirve para reconectar. Y a veces sirve para ver con claridad que los caminos ya se separaron. Las dos cosas son un buen resultado.
Cuando pasa lo segundo, no os soltamos la mano: acompañamos la ruptura para que sea madura, respetuosa y lo menos dolorosa posible, sobre todo si hay hijos de por medio.
Una separación bien hecha se nota diez años después. Una mal hecha, también.
Las terapias que usamos, y para qué
Ninguna sirve para todas las parejas, así que se combinan según lo que tengáis delante.
Terapia familiar sistémica
La base de nuestro trabajo con parejas. Mira la relación como un sistema y localiza los círculos viciosos en los que os habéis encallado.
Terapia cognitivo-conductual
Para los pensamientos y las conductas concretas que erosionan la relación: interpretaciones automáticas, reproches, evitaciones.
Terapia integral de pareja
Empieza por la aceptación de lo que el otro es. Hay cosas que no van a cambiar, y aprender a convivir con ellas suele desatascar el resto.
Terapia de aceptación y compromiso
La ACT ayuda a colocar la relación en dirección a lo que os importa, en vez de gastar la energía en pelear con lo que no se puede cambiar.
Enfoque psicodinámico
Para cuando lo que se repite viene de mucho antes de esta relación. Explica por qué ciertos gestos del otro duelen más de lo que deberían.
Trabajo con el apego
Identificamos el estilo de apego de cada uno. Es la pieza que más veces explica de golpe por qué uno persigue y el otro se retira.
Qué podéis esperar y qué no
Mejor decirlo antes de que os sentéis los dos en el sofá.
Lo que sí
- Un sitio donde poder hablar sin que acabéis heridos.
- Entender el bucle en el que estáis y ver vuestra parte en él.
- Aprender a decir lo que necesitáis sin que suene a reproche.
- Neutralidad real: no vamos a darle la razón a ninguno de los dos.
- Acompañamiento también si la decisión acaba siendo separarse.
Lo que no
- Un árbitro que dictamine quién tiene razón.
- Cambiar al otro. Eso no se puede encargar, ni aquí ni en ningún sitio.
- Garantizaros que seguiréis juntos. Nadie honesto os promete eso.
- Contarle a uno lo que el otro dijo en su sesión individual.
- Alargar el proceso. Trabajamos con objetivos, no por sesiones.
Precio de la sesión de terapia de pareja
60 minutos para los dos, en consulta o por videollamada. La primera cuesta lo mismo que las demás y el precio no sube durante el proceso.
Ver todas las tarifasLo que se pregunta antes de venir
Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.
Preguntar por WhatsApp¿Y si mi pareja no quiere venir?
¿Tenemos que venir siempre los dos?
Si tenemos una sesión individual, ¿se lo contaréis al otro?
¿Se puede hacer online?
¿Cuánto dura cada sesión y cada cuánto son?
¿Cuánto dura el proceso entero?
¿La terapia de pareja evita la ruptura?
Contadnos qué está pasando y os decimos si podemos ayudaros
Sin compromiso. Si vemos que lo vuestro necesita otra cosa, os lo diremos en la primera sesión.