Cuando sois dos compañeros de piso que se llevan bien
No discutís. No hay una crisis ni nada que señalar. Simplemente hace mucho que no os contáis nada que importe, y los dos lo sabéis aunque nadie lo diga.
La distancia no estalla: se instala
Este es de los motivos que más tarde llegan a consulta, precisamente porque no duele de golpe. No hay una infidelidad, ni gritos, ni un momento al que señalar. Hay una erosión lenta que un día se hace evidente.
Suele empezar por el tiempo. Los hijos, el trabajo, las obligaciones. Y lo primero que se recorta es lo que no era urgente: la conversación sin motivo, el plan sin objetivo, el rato de estar sin hacer nada. Nadie decide dejarlo; se va cayendo.
Cuando eso lleva años, la pareja sigue funcionando como equipo logístico —quién recoge, quién compra, quién lleva a los niños— y deja de funcionar como pareja. Se convive perfectamente y se comparte muy poco.
Lo que casi nadie sabe es que esto se revierte bastante bien, y mucho mejor que las crisis con daño. No hay heridas que reparar: hay hábitos que reconstruir. Lo difícil es consultar sin una excusa grave, porque parece que no hay derecho a quejarse.
Lo que se echa de menos sin saberlo
Cuesta reconocerlo porque objetivamente todo va bien. Nadie hace nada mal.
No hace falta que se cumplan todas. Con dos o tres, ya tiene sentido mirarlo.
Contadnos qué está pasando- Habláis de logística y poco más: horarios, niños, recibos.
- Cada uno hace su vida y coincidís poco a propósito.
- Han desaparecido los planes que no tienen una finalidad.
- El contacto físico se ha reducido casi a cero.
- Os aburrís juntos y os divertís más por separado.
- Ya no os contáis cómo os ha ido de verdad.
- Alguno ha pensado si esto es lo que va a ser el resto.
- Cuando los hijos se vayan, no sabéis qué quedará.
Que no haya nada roto no significa que no haya nada que hacer. Estas son de las situaciones que mejor responden.
Volver a construir, no volver atrás
El objetivo no es recuperar cómo erais al principio. Es construir una pareja que tenga sentido ahora, con la vida que tenéis ahora.
Suelen ser procesos más cortos que los de conflicto, porque no hay daño acumulado que reparar antes de empezar.
Situar cuándo empezó
Qué cambió y en qué momento se dejó de hacer lo que os unía. Poner fecha ordena mucho más de lo que parece.
Ver qué se ha perdido
Qué echa de menos cada uno, dicho en voz alta. Casi siempre no coincide, y casi nunca se había dicho.
Recuperar la conversación
Cómo volver a contaros cosas que no sean logística. Se practica aquí, porque después de años cuesta arrancar.
Tiempo protegido
Dos ratos fijos a la semana, cortos y sin negociar. Lo que no está en la agenda no ocurre.
Un proyecto común
Algo hacia lo que ir los dos, aunque sea pequeño. Las parejas que duran comparten futuro, no solo pasado.
Las personas del equipo que llevan esto
Si acabas pidiendo cita por este motivo, es con alguna de ellas con quien te vas a sentar.
Lo que más nos preguntan las parejas
Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.
Preguntar por WhatsApp¿No es exagerado venir si no pasa nada?
Mi pareja dice que estamos bien.
¿Esto se arregla o ya está?
Con niños pequeños es imposible tener tiempo.
¿Y si lo que falta es el sexo?
¿Cuánto cuesta la sesión?
Si quieres leer un poco más
Que volváis a teneros algo que contar
Contadnos cómo estáis y os decimos si podemos ayudaros.




