Pide cita
Terapia familiar

Terapia familiar en Murcia

Cuando en casa se discute siempre lo mismo, o se ha instalado un silencio que nadie sabe romper, el problema rara vez es de una sola persona. Suele estar en cómo os relacionáis, y eso se puede cambiar.

Enfoque sistémicoMiramos el conjunto, no a uno
Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Sin culpablesAquí no se reparten responsabilidades
60 minutos80 € la sesión, sin subidas
Qué es

¿Qué es la terapia familiar sistémica?

El sistema, no la personaPatrones, no culpasHistoria familiarLímites y roles
Quién lo lleva

La terapia familiar sistémica trabaja con la familia entera —quienes conviven o tienen un vínculo que pesa— en lugar de con una sola persona. Lo que se mira no es quién falla, sino cómo os relacionáis.

Aunque el malestar lo exprese uno solo, casi siempre está sostenido por algo que pasa entre todos: una conversación que siempre acaba igual, un papel que alguien lleva años ocupando, una norma que nunca se dijo en voz alta.

Por eso el cambio no se le encarga a nadie en particular. Se construye entre todos, y necesita que todos se impliquen.

La familia es el primer sitio donde uno aprende a relacionarse y a poner nombre a lo que siente. Como centro especializado en terapia familiar en Murcia, trabajamos esa historia: lo que se ha vivido, lo que se da por supuesto y lo que se sigue repitiendo hoy.

Cuándo pedir cita

Cuando lo que antes funcionaba ya no sirve

Las familias no llegan por una crisis repentina. Llegan cuando llevan tiempo intentándolo por su cuenta y ven que las mismas soluciones ya no arreglan nada.

No hace falta que la situación sea grave para venir. De hecho, cuanto menos enquistado esté, menos cuesta desmontarlo.

Contadnos qué está pasando
  • Las discusiones se repiten con el mismo guion y el mismo final.
  • Hay temas que ya no se tocan para no montar el pollo.
  • En casa cada uno va a lo suyo y coincidís solo para las cosas prácticas.
  • Uno de vuestros hijos está mal y en casa nadie se pone de acuerdo en qué hacer.
  • Ha pasado algo —una separación, una pérdida, una enfermedad— y todo se ha descolocado.
  • Alguien siempre acaba haciendo de árbitro, y está agotado.

No hace falta que se cumplan todas. Con una que se mantenga en el tiempo, ya es motivo suficiente para consultarlo.

Motivos de consulta

Con lo que llegan las familias

Cada casa tiene su historia, pero los atascos se parecen más de lo que uno cree.

Si el motivo es de pareja y no de familia, hay una puerta más adecuada. Cuando lo que está atascado es la relación entre vosotros dos, se trabaja en terapia de pareja. Si no lo tenéis claro, lo vemos en la primera sesión y os decimos por dónde conviene empezar.
Cómo trabajamos

Aquí no se busca culpable

Es lo primero que decimos en la primera sesión, porque muchas familias llegan con la sensación de que van a salir señaladas.

Lo que se busca es el bucle: qué dice uno, cómo lo entiende el otro, qué responde entonces, y por qué acabáis siempre en el mismo punto. Entender eso quita mucha culpa de encima.

Primera sesión, todos

Necesitamos oír cómo vive cada uno lo que está pasando. Las versiones no coinciden casi nunca, y esa diferencia ya es información.

Evaluación del sistema

Historia de la familia, momento actual, papeles que ocupa cada uno y qué patrones se repiten. También qué funcionaba antes y cuándo dejó de funcionar.

Hipótesis y objetivos

Os contamos qué creemos que mantiene el malestar, sin tecnicismos. A partir de ahí se acuerdan los objetivos entre todos.

Trabajo y cierre

Sesiones conjuntas, y por partes cuando conviene. Según vais manejándoos solos, se espacian hasta cerrar el proceso.

Por dentro

Qué se hace en las sesiones

No es sentarse a discutir con alguien delante tomando notas.

Un sitio donde hablar sin heriros

Con alguien que corta los bucles antes de que se conviertan en la discusión de siempre, y que se asegura de que a todos les llega el turno.

La historia de la familia

Dibujamos el mapa de quién es quién y qué se ha heredado. Muchas discusiones de hoy vienen de una generación atrás.

Los papeles y los límites

Quién decide, quién media, quién se calla y quién carga con todo. Cuando los papeles están claros, la convivencia se descarga sola.

Sesiones con todos y por partes

A veces conviene ver a los padres solos, o a un hijo por su cuenta. Se decide según el caso, y siempre sabiendo todos lo que se hace.

Tareas para casa

Acuerdos concretos para la semana. La sesión sirve para entender; el cambio se juega el martes por la noche, en vuestro salón.

Coordinación con quien haga falta

Si el caso lo pide, hablamos con el colegio, con el pediatra o con el psiquiatra. Con vuestro permiso y sin cobrarlo aparte.

Expectativas

Qué podéis esperar y qué no

Mejor decirlo antes de que os sentéis todos en la sala.

Lo que sí

  • Que cada uno pueda decir cómo lo vive sin que se le eche encima el resto.
  • Entender el bucle en el que estáis metidos y ver la parte de cada uno.
  • Normas y acuerdos claros, que reduzcan el roce del día a día.
  • Salir con menos culpa de la que traíais al entrar.
  • Que os digamos si lo vuestro se trabaja mejor en otro formato.

Lo que no

  • Un juez que dictamine quién tiene razón.
  • Arreglar a un miembro de la familia mientras los demás miran.
  • Cambiar a nadie por encargo. Ni aquí ni en ningún sitio.
  • Contar en la sesión conjunta lo que alguien dijo en la suya.
  • Alargar el proceso. Trabajamos con objetivos, no por sesiones.

Precio de la sesión de terapia familiar

80 € / sesión

60 minutos para toda la familia, vengan dos personas o cinco. La primera cuesta lo mismo que las demás y el precio no sube durante el proceso.

Ver todas las tarifas
Preguntas frecuentes

Lo que se pregunta antes de venir

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
¿Tenemos que ir todos?
A la primera sesión, sí: necesitamos las versiones de todos. Después no siempre. Se cita a quien haga falta en cada momento, y a veces se avanza más viendo a los padres solos o a un hijo por su cuenta.
¿Y si uno se niega a venir?
Pasa a menudo, sobre todo con adolescentes. No se puede obligar a nadie, pero se puede empezar sin esa persona: cuando la dinámica cambia, muchas veces acaba incorporándose por su cuenta. Lo que no funciona es traer a alguien engañado.
¿Vais a decir de quién es la culpa?
No, entre otras cosas porque no la hay. En una familia nadie provoca el problema él solo: lo que se mira son los patrones que os tienen atrapados, y en eso participáis todos, incluso sin querer.
El problema es de mi hijo. ¿Por qué terapia familiar?
Porque un menor pasa muchísimas más horas en casa que en consulta, y lo que se trabaja aquí necesita sostenerse ahí. Si al evaluar vemos que hace falta un tratamiento individual, os lo decimos y lo combinamos con nuestros psicólogos de niños y adolescentes.
¿Cuántas sesiones son y cada cuánto?
Sesiones de 60 minutos. Al principio, cada una o dos semanas, para asentar los primeros cambios. Cuando empezáis a manejaros, se van espaciando. No hay un número fijo: depende de lo enquistado que esté y de las ganas de cada uno.
¿Se puede hacer online?
Sí, aunque nuestra recomendación es que las primeras sesiones sean presenciales. Con varias personas en la sala, los gestos, los silencios y quién mira a quién dicen mucho, y en pantalla se pierde parte. Después se puede combinar.
¿Cuánto cuesta y me dais factura?
80 € la sesión, vengan dos personas o cinco, y la misma tarifa en consulta que online. Emitimos factura de todas las sesiones. No trabajamos con seguros privados.
¿Hablamos?

Contadnos qué pasa en casa y os decimos si podemos ayudaros

Sin compromiso. Si vemos que lo vuestro se trabaja mejor de otra forma, os lo diremos en la primera sesión.

Sin compromiso Presencial u online Confidencialidad garantizada