Tratamiento de tics y hábitos nerviosos en niños
Parpadea, carraspea, se muerde las uñas o se tira del pelo. Lo primero que conviene saber es que decirle que pare no funciona, y que la mayoría de los tics infantiles remiten solos.
No lo hace a propósito
Un tic es un movimiento o un sonido rápido, repetido y no rítmico, que aparece sin que él lo decida: parpadear, encoger el hombro, carraspear, hacer un ruido con la garganta. Los tics transitorios son bastante frecuentes en la infancia y en la mayoría de los casos remiten solos en meses.
La palabra clave es involuntario, aunque con un matiz: muchos niños describen una sensación previa, una especie de picor o tensión que solo se alivia al hacerlo. Por eso pueden contenerlo un rato, y por eso ese rato les cuesta un esfuerzo enorme que después se paga con una descarga mayor.
Los tics fluctúan: aparecen y desaparecen, cambian de forma y empeoran con el cansancio, el estrés y —esto es importante— cuando se les presta atención. Que hoy estén peor no significa que el niño esté peor.
Aparte están los hábitos nerviosos: morderse las uñas, chuparse el dedo, tirarse del pelo. No son exactamente lo mismo, pero se tratan con la misma técnica.
Cuándo conviene tratarlo
Un tic que aparece unas semanas, no le molesta y nadie comenta suele irse solo. No necesita tratamiento, necesita que se le deje en paz.
Lo que sí conviene consultar es esto.
Contadnos qué habéis notado- Le está causando dolor o molestias físicas.
- Se ríen de él, o le señalan en el colegio.
- Interfiere con escribir, leer o atender en clase.
- Le da vergüenza y ha empezado a evitar situaciones.
- Llevan más de un año, o han ido a más.
- Han aparecido varios a la vez, motores y de sonido.
- Se acompañan de mucha ansiedad o de rituales.
- Se hace daño: uñas en carne viva, calvas por tirarse del pelo.
Conviene una valoración con su pediatra antes de empezar, para descartar otras causas y decidir si hace falta valoración por neuropediatría.
Sustituir el tic por otra respuesta
El tratamiento psicológico de elección es el entrenamiento en reversión de hábitos, que no consiste en aguantarse: consiste en aprender a detectar la señal previa y responder con un movimiento incompatible que la neutraliza.
Sirve igual para los tics y para los hábitos nerviosos, y en niños funciona bien porque se plantea como un juego con objetivos.
Registrar
Qué tics hay, cuándo aparecen más y qué situaciones los disparan. Con vosotros, porque él no siempre se da cuenta.
Entrenar la detección
Que aprenda a notar la sensación previa. Es el paso que hace posible todo lo demás.
Respuesta incompatible
Un movimiento discreto que no se puede hacer a la vez que el tic, practicado hasta que sale solo.
Bajar la activación
Herramientas para el estrés y cuidado del sueño, que son los dos factores que más los disparan.
Colegio y entorno
Quitar el foco: pautas para casa y, si hace falta, hablar con el tutor para que deje de ser un tema.
Lo que más nos preguntan los padres
Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.
Preguntar por WhatsApp¿Lo hace para llamar la atención?
¿Se le van a quitar?
Cuando le decimos que pare, para.
Han empeorado mucho este mes.
Se muerde las uñas hasta hacerse sangre.
¿Cuánto cuesta la sesión?
Si quieres leer un poco más
Que el tic deje de ser un tema
Contadnos qué habéis notado y os decimos si hace falta hacer algo.


