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Ansiedad

Tratamiento de la ansiedad infantil en Murcia

Un niño ansioso casi nunca dice que está nervioso. Dice que le duele la tripa, se agarra a vosotros, pregunta cien veces lo mismo o monta una rabieta justo antes de salir de casa.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Trabajo con los padresA estas edades es la mitad
Exposición gradualA su ritmo, en pasos pequeños
Coordinación con el colegioCon vuestro permiso, sin coste
Qué le pasa

Una alarma que salta sin peligro

Síntomas físicosPreguntasEvitaciónRabietas
Ver ansiedad en adolescentes

La ansiedad es el sistema de alarma del cuerpo funcionando cuando no hay peligro. En un niño eso se expresa sobre todo por el cuerpo, porque todavía no tiene palabras para lo otro: dolor de tripa, dolor de cabeza, ganas de vomitar antes de un examen o de una fiesta.

Las otras dos formas en que se ve son las preguntas repetidas —«¿seguro que vas a venir a buscarme?»— y la evitación: no querer ir, no querer quedarse, no querer probar. Y cuando le obligáis sin más, muchas veces lo que sale es una rabieta enorme que parece desobediencia y es miedo.

Los trastornos de ansiedad son el problema de salud mental más frecuente en la infancia. Y son de los que mejor responden al tratamiento, sobre todo si se cogen pronto.

Lo que la mantiene es siempre lo mismo: evitar alivia hoy y agranda mañana. Cada vez que no va, la próxima vez cuesta más. Romper ese círculo es el trabajo. Y como la ansiedad tiene muchas caras a esta edad, mira también los miedos y fobias infantiles, el mutismo selectivo o los tics.

Señales

Lo que se ve, y no parece ansiedad

Casi ninguna de estas señales suena a nervios cuando la tenéis delante. Suena a que se ha vuelto pesado, a que le duele todo o a que se porta mal.

Lo que importa no es una suelta, sino que se mantenga y le esté quitando cosas.

Contadnos qué habéis notado
  • Dolores de tripa o de cabeza que aparecen y desaparecen según el plan.
  • Pregunta lo mismo una y otra vez buscando que le tranquilicéis.
  • Se niega a ir a cumpleaños, extraescolares o excursiones.
  • Le cuesta muchísimo dormirse, o se pasa a vuestra cama.
  • Llora o monta el número justo antes de separarse de vosotros.
  • Se muerde las uñas, se tira del pelo o se le han quitado las ganas de comer.
  • Necesita que todo sea igual y se descoloca con los cambios.
  • Está más irritable y salta por cualquier cosa.

No hace falta que se cumplan todas. Con una que se mantenga en el tiempo y le esté quitando cosas, ya es motivo suficiente para consultarlo.

Dejarle que no vaya, contestar por él, quedaros hasta que se duerma o repetir cien veces que no va a pasar nada son gestos de cariño que la ansiedad aprovecha. Alivian esa tarde y le confirman que la situación era peligrosa de verdad, porque si no lo fuera no habría hecho falta rescatarle. Se llama acomodación familiar, está muy estudiada y trabajarla con vosotros es tan importante como lo que se hace con él. Y no se retira de golpe: se planifica, en pasos pequeños y contándoselo antes.
Tratamiento

Que aprenda que puede con ello

El objetivo no es que deje de tener miedo, sino que el miedo deje de decidir a dónde va y a dónde no.

La terapia cognitivo-conductual es el tratamiento de elección en niños, y a estas edades buena parte se hace jugando: los pasos se practican, no se explican.

Entender qué la dispara

Qué situaciones, qué piensa antes y qué hace para escapar. Con vosotros, porque a esta edad hay mucho que él no sabe contar.

Ponerle nombre

Que sepa qué es la ansiedad y qué le hace el cuerpo. Entenderlo baja el miedo al propio miedo.

Herramientas para el momento

Recursos de regulación adaptados a su edad, practicados en consulta hasta que le salen solos.

Exposición en pasos pequeños

Una escalera de situaciones, de la más fácil a la más difícil, con premios por intentarlo y no por conseguirlo.

Retirar la ayuda de casa

Ir soltando poco a poco las ayudas que la sostenían, con pautas concretas y a un ritmo pactado.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan los padres

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
Le duele la tripa siempre, pero el pediatra no encuentra nada.
Es de las presentaciones más frecuentes de la ansiedad infantil. El dolor es real, no se lo inventa: es el cuerpo en alerta. Conviene descartar lo médico primero y, si está descartado, valorarlo aquí.
Si sé que le da miedo, ¿le obligo a ir?
Ni obligar de golpe ni dejar que evite. Se avanza en pasos pequeños y pactados, con la ayuda justa y retirándola poco a poco. Eso es exactamente lo que se planifica en terapia.
¿No se le pasará con la edad?
Algunos miedos evolutivos sí desaparecen solos. Pero cuando ya hay evitación instalada, la ansiedad tiende a mantenerse y a extenderse a más situaciones. Tratada pronto responde muy bien.
¿Tenemos que estar nosotros en la sesión?
En la primera sí, siempre. Después depende de la edad y del caso: con niños pequeños entráis a menudo, porque buena parte del tratamiento son pautas para casa.
¿Hace falta medicación?
En la inmensa mayoría de los casos no. En niños el tratamiento de primera elección es psicológico. Solo en cuadros muy intensos se valora apoyo farmacológico con su pediatra o un psiquiatra infantil.
¿Cuánto cuesta la sesión?
60 € la sesión de 50 a 60 minutos, con la evaluación y las pruebas incluidas. Las sesiones con vosotros y la coordinación con el colegio no se cobran aparte. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Que el miedo deje de decidir a dónde va

Contadnos qué habéis notado y os decimos si hace falta hacer algo.

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