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Dependencia emocional

Terapia para la dependencia emocional en Murcia

No es querer mucho. Es que tu tranquilidad se ha ido colocando fuera de ti, en cómo esté otra persona, y recuperarla se ha vuelto urgente.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Apego y personalidadEl terreno donde se origina
Sin juiciosNadie elige depender
50 a 60 minutos60 € la sesión, sin subidas
Qué es

Cuando la calma vive fuera de ti

Miedo a la pérdidaNecesidad de aprobaciónAnulaciónAlivio corto
Ver terapia para adultos

Todos dependemos un poco de la gente que queremos, y eso es sano. La dependencia emocional empieza cuando esa balanza se rompe: el bienestar deja de ser propio y pasa a fabricarse fuera, en un mensaje que llega, en un gesto que confirma, en una discusión que por fin se resuelve.

Lo que engancha no es tanto la persona como el alivio. Cuando la incertidumbre baja, aunque sea un rato, el cuerpo lo registra como un descanso enorme. Y lo que alivia mucho y dura poco es justo lo que más se repite.

Por eso cuesta tanto salir de ahí a base de voluntad. Nadie sostiene una relación así por falta de carácter: la sostiene porque la alternativa asusta más, y esa alternativa es quedarse a solas con una angustia que no se sabe calmar de otra manera.

Aparece en la pareja, pero no solo. También con un padre o una madre, con una amistad o en el trabajo. Y casi siempre viene de lejos: de haber aprendido muy pronto que el afecto era algo que había que asegurarse.

Señales

Lo que cuenta quien lo vive

Casi nadie pide cita diciendo «soy dependiente». Se pide por ansiedad, por una ruptura que no termina de cerrarse o por un cansancio que no se explica.

No hace falta que se cumplan todas. Con tres o cuatro que se mantengan en el tiempo, tiene sentido mirarlo.

Cuéntanos tu caso
  • Compruebas el móvil más de lo que querrías y notas el cuerpo cuando no hay respuesta.
  • Cedes en cosas que te importan para evitar un enfado.
  • Has ido dejando de lado planes, gente o aficiones que eran tuyas.
  • Discutís, lo dejáis, volvéis, y el ciclo se repite con las mismas escenas.
  • Estar mal acompañado te parece más llevadero que estar solo.
  • Necesitas que te confirmen a menudo que todo sigue bien.
  • Sabes lo que deberías hacer y aun así no consigues hacerlo.
  • Cuando la relación va bien te sostiene todo; cuando no va bien, no te sostiene nada.

Reconocerlo no significa que la relación tenga que terminar. Significa que hay algo tuyo que conviene trabajar, siga o no siga.

Nuestro trabajo no es decidir por ti si esa relación sigue o se acaba. Es que puedas decidirlo tú desde otro sitio, sin el pánico de por medio. Mucha gente llega esperando un veredicto y se encuentra con otra cosa: recuperar primero el criterio propio y elegir después. Hay quien termina la relación, quien la sostiene de otra manera y quien descubre que el patrón ya estaba ahí mucho antes de conocer a esa persona.
Tratamiento

Recuperar el centro de gravedad

El objetivo no es dejar de querer ni volverse autosuficiente. Es que tu estabilidad deje de depender de cómo esté otro.

Se trabaja el patrón, no solo la relación de ahora: si no, vuelve a aparecer con la siguiente persona.

Ver el mapa

Cuándo empezó, con quién se repite y qué se activa exactamente. El patrón suele ser más antiguo que la relación actual.

Sostener la angustia

Aprender a bajar la activación sin recurrir a la otra persona. Es la pieza que hace posible todo lo demás.

Revisar las reglas

Las ideas que sostienen el enganche: que el amor se demuestra cediendo, que estar solo es un fracaso, que si insistes acabará cambiando.

Poner límites

Practicarlos de verdad, empezando por los pequeños. Se entrenan en sesión antes de llevarlos fuera.

Reconstruir lo propio

Recuperar lo que se había apartado: gente, planes, criterio. Sin esto, el hueco vuelve a llenarse igual.

Preguntas frecuentes

Lo que se pregunta antes de llamar

Y si te queda alguna, escríbenos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
¿Esto no es simplemente querer mucho a alguien?
No. Querer mucho no te deja peor. La diferencia está en el precio: si para sostener la relación estás renunciando a lo tuyo y viviendo en alerta, ya no es intensidad, es dependencia.
¿Tengo que dejar la relación para trabajarlo?
No. Se trabaja igual estando dentro que fuera. Lo que se busca es que puedas decidir sin pánico; qué decidas después es cosa tuya.
¿Puede venir mi pareja conmigo?
Esto es terapia individual: el trabajo es sobre tu patrón. Si lo que falla es la relación en sí, eso es terapia de pareja, y son dos procesos distintos.
¿Por qué me pasa siempre con el mismo tipo de persona?
Porque lo que se repite no es la persona, es lo que activa en ti. Suele tener que ver con el estilo de apego que se aprendió pronto, y eso se puede modificar.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Depende de cuánto lleve funcionando así y de si hay más cosas por debajo. Suele ser un proceso de meses, no de semanas. En la evaluación te damos una estimación real.
¿Cuánto cuesta la sesión?
60 € la sesión de 50 a 60 minutos, la misma tarifa en consulta que online, con la evaluación incluida. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Que estar bien deje de depender de otro

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