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Infidelidad

Terapia de pareja para superar una infidelidad

Se ha sabido y ya no se puede volver atrás. Uno necesita saberlo todo y el otro quiere pasar página, y esa diferencia hace tanto daño como la propia infidelidad.

Reconstrucción del vínculoCon método, no a base de tiempo
Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Sin sermonesAquí no se juzga a nadie
60 minutos80 € la sesión, sin subidas
Qué está pasando

La confianza no vuelve con el tiempo: vuelve con conducta

Necesidad de saberQuerer pasar páginaComprobacionesCulpa
Ver celos en la pareja

Después de una infidelidad aparece casi siempre la misma asimetría. Quien la ha sufrido necesita hablar de ello una y otra vez, porque su cabeza está intentando reconstruir una historia que ya no encaja. Quien la ha cometido quiere dejar de hablar del tema, porque cada conversación reabre la culpa.

Los dos tienen sus razones y los dos se equivocan de estrategia. Evitar el tema no cierra la herida, la deja infectada. Y hablarlo sin límite, a cualquier hora y de cualquier detalle, tampoco cura: retraumatiza.

La otra idea que hay que desmontar es que la confianza vuelve sola si pasa suficiente tiempo. No es así. La confianza se reconstruye con conducta comprobable y sostenida: transparencia real durante un periodo acordado, y respuestas consistentes cuando aparece la duda.

Y hay una pregunta que conviene hacerse pronto: qué se rompió antes. No para repartir responsabilidad de la infidelidad —esa es de quien la comete— sino porque casi siempre había una distancia previa que también hay que reparar.

Señales

Lo que pasa en los meses siguientes

Nada de esto significa que la pareja no tenga arreglo. Significa que se está intentando sola algo que necesita método.

No hace falta que se cumplan todas. Con dos o tres, ya tiene sentido pedir ayuda.

Contadnos qué está pasando
  • Se vuelve al tema todos los días y siempre acaba igual.
  • Hay comprobaciones: móvil, redes, horarios, ubicación.
  • Uno pide detalles y luego no soporta habérselos oído.
  • El otro contesta a medias para no hacer más daño.
  • Aparecen imágenes intrusivas o insomnio.
  • Se usa la infidelidad como argumento en cualquier discusión.
  • Alguno ha dicho que perdona y no lo siente así.
  • Se sigue juntos por inercia, sin haber decidido nada.

Que siga doliendo meses después no significa que no se pueda reparar. La reconstrucción no es lineal y las recaídas forman parte del proceso.

Nadie perdona porque decida perdonar. El perdón, cuando llega, es el resultado de meses de conducta coherente, no un acto de voluntad que se pueda anunciar en una conversación. Presionar para que llegue antes —o anunciarlo para que la casa esté en paz— lo retrasa, porque deja la herida debajo sin haberla mirado. Y una advertencia honesta: no todas las parejas se reconstruyen, y decidir no seguir después de una infidelidad es una decisión legítima, no un fracaso de la terapia.
Tratamiento

Reparar con método, no a base de tiempo

El objetivo de las primeras semanas no es perdonar: es estabilizar. Bajar la intensidad para que se pueda hablar sin destrozarse.

Se trabaja con los dos, con sesiones individuales dentro del proceso. Y con una condición clara: la relación paralela tiene que estar terminada.

Parar la hemorragia

Acordar cuándo y cómo se habla del tema, para que no invada las veinticuatro horas. Con horario, aunque suene frío.

La conversación completa

Una sola vez, guiada, con lo que hace falta saber y sin los detalles que solo hacen daño. Aquí se decide qué se pregunta.

Transparencia acordada

Qué se comparte y durante cuánto tiempo. Con plazo y revisión, no de por vida: eso sería otra cosa.

Entender qué había antes

Qué estaba pasando en la relación. No justifica nada y explica mucho, y sin eso la reparación no se sostiene.

Reconstruir el vínculo

Volver a acercarse, incluido lo físico, al ritmo del que más le cuesta. Es la fase más larga y la que decide el resultado.

Quién lo trata

La persona del equipo que lleva esto

Si acabas pidiendo cita por este motivo, es con quien te vas a sentar.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan las parejas

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
¿Esto se supera de verdad?
Muchas parejas lo superan, y algunas salen con una relación mejor que la que tenían. Otras no, y también es un resultado válido. Lo que casi nunca funciona es dejarlo pasar sin hablarlo.
¿Cuánto tarda?
La fase aguda suele durar semanas y la reconstrucción, meses. Hablamos de un proceso de entre seis meses y dos años, con altibajos. Prometer menos sería mentir.
¿Tengo derecho a saberlo todo?
A saber lo que necesitas para reconstruir la historia, sí. A todos los detalles, no siempre conviene: hay información que no cura y se queda grabada. Aquí se decide qué preguntar.
Sigo revisando su móvil, ¿está mal?
Es normalísimo en los primeros meses y no os convierte en un controlador. Se sustituye por transparencia acordada, que da la misma información sin el desgaste de vigilar.
¿Y si la otra relación no ha terminado?
Entonces no se puede empezar a reparar, y lo decimos desde el principio. El primer requisito es que esté cerrada. Si no lo está, lo que toca es decidir. Ver separarse o seguir.
¿Cuánto cuesta la sesión?
80 € la sesión de pareja, de 60 minutos. Las individuales dentro del proceso van al mismo precio. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Que podáis decidir con la cabeza clara

Contadnos en qué punto estáis y os decimos si podemos ayudaros.

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