Tratamiento de adicciones en Murcia
Nadie decide volverse adicto. Se empieza por algo que alivia, y un día lo que aliviaba manda sobre el resto. Salir de ahí a base de fuerza de voluntad casi nunca funciona, y no es culpa tuya.
Una adicción no es falta de voluntad
La adicción es una enfermedad crónica del cerebro, no un defecto de carácter. El consumo o la conducta acaban cambiando cómo funciona el sistema de recompensa, y con él la capacidad de decir que no.
Por eso el primer consumo es una decisión y el número doscientos ya no lo es tanto. Cuando alguien lleva meses prometiéndose que esta es la última vez y volviendo a caer, no está fallando la voluntad: está fallando un mecanismo.
Y no hace falta que haya sustancias de por medio. El juego, el móvil, las compras o los videojuegos producen el mismo bucle, con los mismos síntomas y el mismo tratamiento.
¿Te reconoces en alguna?
Casi nadie llega diciendo «soy adicto». Se llega diciendo «se me está yendo de las manos», que es lo mismo con otras palabras.
Y muchas veces quien pide la cita no es quien consume, sino alguien de casa que ya no sabe qué hacer. Esa llamada también vale.
Cuéntanos tu caso- Has intentado dejarlo por tu cuenta más de una vez y no lo has conseguido.
- Necesitas cada vez más para notar lo mismo que antes.
- Cuando no puedes, te pones nervioso, irritable o directamente mal.
- Has dejado de lado el trabajo, a tu familia o cosas que te importaban.
- Mientes sobre cuánto, cuándo o con quién.
- Sigues aunque ya te esté costando dinero, salud o gente.
No hace falta que se cumplan todas. Con una que se mantenga en el tiempo, ya es motivo suficiente para consultarlo. Si el que consume es tu hijo, el enfoque es otro: adicciones en adolescentes.
Con sustancia y sin ella
El mecanismo es el mismo, y también lo es la forma de tratarlo.
Adicciones a sustancias
Las que más consulta generan, y las que más tardan en llegar.
- Alcohol
- Cocaína
- Cannabis
- Benzodiacepinas
- Tabaco
Adicciones sin sustancia
Las que más han crecido, sobre todo entre los más jóvenes.
- Juego y apuestas
- Videojuegos
- Móvil y redes sociales
- Compras compulsivas
- Sexo y cibersexo
El objetivo no es solo dejarlo
Dejarlo es la parte visible. La que decide si se sostiene es la otra: construir una vida que no necesite eso para funcionar.
Trabajamos con terapia cognitivo-conductual, que es el enfoque con más respaldo en adicciones. En la práctica significa localizar qué dispara el consumo y tener algo que hacer cuando aparezca.
Evaluación
Qué consumes o haces, cuánto, desde cuándo y qué función cumple. Casi siempre hay algo debajo: ansiedad, insomnio, un duelo, un trabajo insoportable.
Los desencadenantes
Identificamos las situaciones, las horas, la gente y los estados de ánimo que disparan el impulso. Casi nunca es azar: hay un patrón.
Herramientas para el impulso
Qué hacer en los veinte minutos en los que aprieta. Se entrena, se prueba entre sesiones y se ajusta lo que no funcione.
Prevención de recaídas
La recaída no es el final del proceso, es parte de él. Se prepara antes de que llegue, para que sea un tropiezo y no una vuelta a empezar.
Las personas del equipo que llevan esto
Si acabas pidiendo cita por este motivo, es con alguna de ellas con quien te vas a sentar.
Lo que se pregunta antes de llamar
Y si te queda alguna, escríbenos. Preguntar no compromete a nada.
Preguntar por WhatsApp¿Tengo que dejarlo antes de empezar la terapia?
Quien tiene el problema es un familiar, no yo. ¿Puedo ir?
¿Voy a necesitar medicación?
¿Y si recaigo?
¿Se enterará alguien?
¿Cuánto cuesta la sesión?
El primer paso es contarlo en voz alta
Cuéntanos qué está pasando y te decimos si podemos ayudarte y por dónde se empieza. Sin juicios y sin sermones.





