Terapia para el bajo deseo sexual femenino en Murcia
«Ya no tengo ganas». «Siento que podría vivir sin sexo». Si te suena, que sepas que eso no significa que no quieras a tu pareja, ni que no puedas disfrutar, ni que estés rota. El deseo se ha desconectado.
El deseo no se fuerza: se cultiva
El deseo sexual bajo en mujeres es el motivo más frecuente en nuestra consulta de terapia sexual, y suele traer malestar, incomprensión y mucha frustración. En nuestro centro de psicología en Murcia acompañamos a menudo a mujeres que sienten que su deseo se ha desconectado, y que eso está afectando a su bienestar y a la relación de pareja.
Cuando esto ocurre, puede parecer que una parte de ti también se apaga. Pero el deseo no aparece por obligación: se despierta cuando se dan las condiciones adecuadas, y esas condiciones son un entorno emocional seguro, una conexión real contigo misma y atención a tus propias sensaciones.
La terapia ayuda a identificar qué factores están influyendo en esa falta de ganas para que puedas reconectar con tu placer de forma natural y progresiva, sin esa presión encima.
Estas dificultades pueden afectar a cualquier persona. Aquí nos centramos en el deseo femenino porque es la realidad que más atendemos en consulta.
Hay dos formas de desear, y solo se habla de una
Entender esto suele quitar mucha culpa de encima. En las mujeres el deseo no siempre surge de manera espontánea, y eso no es un fallo: es cómo funciona.
Deseo espontáneo
Aparece de forma natural, sin estímulo previo. Es el que se retrata en el cine y en la publicidad, y es el que casi todo el mundo da por hecho que debería sentir. Es menos frecuente en mujeres.
Deseo responsivo
Surge en respuesta a factores emocionales, afectivos o de contexto. Es el más habitual en mujeres y depende de la conexión emocional, de la intimidad y de la seguridad en la relación. Necesita contexto, confianza, descanso y estímulo adecuado.
Cuándo deja de ser una racha
Es importante distinguir entre una bajada temporal del deseo, que le pasa a todo el mundo, y un deseo bajo persistente que ya está afectando a tu vida.
Consúltanos tu caso- Falta de interés en la actividad sexual.
- Se reducen las fantasías o los pensamientos sexuales.
- Evitas la intimidad con tu pareja.
- Malestar personal o frustración por la falta de deseo.
- Conflictos de pareja relacionados con la sexualidad.
Lo que marca la diferencia no es la frecuencia, sino si te genera malestar a ti o tensión en la relación.
Qué suele haber detrás
El deseo femenino está influido por muchos factores a la vez: hormonales, emocionales, psicológicos y relacionales.
Entender cuál pesa más en tu caso es lo que permite diseñar un tratamiento que sirva, en vez de consejos genéricos.
- Estrés, ansiedad o un estado de ánimo bajo, como la depresión.
- Problemas en la relación de pareja o dificultades en la comunicación íntima.
- Fatiga emocional, sobrecarga o falta de tiempo para ti.
- Experiencias sexuales negativas previas o vivencias traumáticas.
- Presión personal o social, culpa o comparación constante.
- La rutina y la sensación de no poder dedicar espacio a tu propio placer.
- Cambios hormonales, que conviene valorar también con tu médica.
Reconectar con tu deseo y tu placer
No hay un programa igual para todas. Valoramos los factores físicos, hormonales, psicológicos y relacionales para ofrecerte un abordaje completo y adaptado a tu situación.
Y se puede hacer sola o con tu pareja, según lo que estéis necesitando.
Explorar cómo es tu deseo
Cómo surge, si es más espontáneo o más responsivo, y qué factores personales, emocionales y de pareja lo están afectando.
Quitar la ansiedad de en medio
Trabajar las preocupaciones, los miedos y las tensiones que bloquean el deseo, con estrategias concretas para relajarte y sentirte libre de disfrutar.
Mejorar la comunicación en pareja
Poder expresar de forma clara y asertiva lo que necesitas y lo que esperas, que es lo que devuelve cercanía e intimidad.
Recuperar la conexión con tu cuerpo
Ejercicios de mindfulness, autoexploración y focalización sensorial para volver a atender a tus sensaciones y redescubrir el placer.
Crear el contexto
Generar las condiciones emocionales y vitales para que el deseo pueda aparecer de forma natural y sostenida. No forzarlo: dejarle sitio.
Lo que se pregunta antes de llamar
Sabemos que dar el paso genera dudas. Estas son las que más nos hacen otras mujeres en tu misma situación.
Preguntar por WhatsApp¿Es normal tener el deseo sexual bajo?
¿Afecta a la relación de pareja?
¿Hay diferencias entre mujeres y hombres?
¿La terapia psicológica funciona de verdad?
¿Necesito también intervención médica?
¿Cuánto cuesta la sesión?
Si quieres leer un poco más
Que el deseo vuelva a tener sitio
Cuéntanos qué te está pasando y valoramos juntas por dónde empezar.


