Tratamiento de las apuestas online en adolescentes
Apostar es ilegal para un menor y aun así el acceso es sencillo. En Murcia, además, el juego está más presente que en ningún otro sitio de España, y eso se nota en nuestra consulta.
Una adicción sin sustancia y sin olor
La adicción al juego funciona igual que cualquier otra, pero es mucho más difícil de detectar: no huele, no se nota en la cara y cabe entera dentro del móvil. Muchas familias se enteran por una deuda, no por una señal.
Lo que engancha es el mecanismo: recompensas imprevisibles, que es el patrón de refuerzo más potente que existe. A eso se suma la ilusión de control —«me sé los equipos», «esta la tenía»— que en las apuestas deportivas es especialmente fuerte, porque parece que hay conocimiento por medio.
En la Región de Murcia hay alrededor de 300 salones de juego y locales de apuestas, la mayor concentración por metro cuadrado de España. La normalización que eso produce es parte del problema: apostar se ha convertido en algo que se hace entre amigos mientras se ve un partido.
Suele empezar con dinero pequeño y con una ganancia inicial. El patrón que sigue es siempre el mismo: perseguir la pérdida, apostar más para recuperar, y entrar en un agujero que se tapa con préstamos y con mentiras.
Casi todas tienen que ver con el dinero
Es la adicción más fácil de esconder y la que más tarda en descubrirse. Pero el dinero deja rastro.
Si aparecen varias de estas, conviene consultar sin esperar a saber la cifra exacta.
Contadnos qué habéis notado- Desaparece dinero de casa, o pide préstamos a amigos y familia.
- Pide adelantos, vende cosas suyas o hace movimientos raros con la cuenta.
- Está obsesionado con resultados, cuotas o estadísticas.
- Su estado de ánimo va pegado a cómo va un partido.
- Esconde la pantalla y usa el móvil de madrugada.
- Ha dejado planes que no puede pagar.
- Miente sobre en qué gasta, y las mentiras crecen.
- Irritabilidad o inquietud cuando no puede apostar.
Si además hay consumo de alcohol u otras sustancias, se valoran juntos: en juego es una combinación muy frecuente. Y el móvil desde el que apuesta es el mismo en el que vive: mirad también las pantallas.
Cortar el acceso y construir la vida de después
El objetivo del tratamiento es la abstinencia: que el juego deje de formar parte de su vida. Y hay una segunda mitad tan importante como esa, que es llenar el hueco que deja.
La familia entra desde el principio, sobre todo para la parte del dinero, que no puede quedar en sus manos al empezar.
Evaluar el alcance
Cuánto tiempo lleva, qué tipo de juego, qué deuda hay y qué más está sosteniendo la adicción.
Cortar el acceso
Bloqueo de métodos de pago, control del dinero por vuestra parte y autoexclusión de las plataformas. Es lo primero.
Entender el mecanismo
Que vea cómo funciona el refuerzo variable y la ilusión de control. Sin eso, sigue creyendo que le faltó suerte.
Sostener la abstinencia
Herramientas para las ganas y para los momentos de riesgo: partidos, grupos de amigos, días de cobro.
Llenar el hueco
Recuperar tiempo, dinero y relaciones, y construir algo que le dé lo que le daba apostar.
Prevenir recaídas
Identificar situaciones de riesgo y tener preparado qué hacer, para que una recaída no sea volver al inicio.
Lo que más nos preguntan los padres
Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.
Preguntar por WhatsAppEs menor, no debería poder apostar.
¿Le pagamos la deuda?
Dice que lo deja cuando quiera.
¿Cómo le bloqueamos el acceso?
¿Tiene que venir toda la familia?
¿Cuánto cuesta la sesión?
Cortarlo ahora, antes de que la deuda decida
Contadnos qué habéis descubierto y os decimos qué hacer y en qué orden.


