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Fobia escolar

Tratamiento de la fobia escolar en niños

No es absentismo ni son ganas de no ir. Es angustia de verdad, y tiene una particularidad que marca el tratamiento: cada día que pasa en casa hace la vuelta un poco más difícil.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
No conviene esperarEl tiempo juega en contra
Coordinación con el colegioAquí es imprescindible
Pautas para las mañanasEs donde se juega todo
Qué le pasa

No quiere ir, y no es que no le apetezca

AngustiaSomatizaciónEvitaciónAlivio
Ver ansiedad por separación

El rechazo escolar tiene una diferencia clara con el absentismo: el niño se queda en casa con vuestro conocimiento y con muchísima angustia. No se va por ahí ni está encantado. Suele estar en el sofá, mal, y con una crisis enorme cada mañana.

Debajo puede haber cosas distintas y por eso se evalúa antes de actuar: ansiedad por separación, miedo a algo concreto del centro, acoso, ánimo bajo o dificultades académicas que le están superando.

Lo que sí es común a todos los casos es el mecanismo que lo mantiene: quedarse en casa alivia de inmediato. Y ese alivio es tan potente que a la mañana siguiente la resistencia es mayor. Por eso se pasa de un día suelto a una semana, y de una semana a un mes.

De ahí la regla práctica más importante de todo el tratamiento: cuanto antes se interviene, más corta es la vuelta. Si estáis en Murcia y esto lleva ya semanas, no lo dejéis correr.

Señales

Lo que pasa por las mañanas

Casi siempre empieza de forma gradual: primero los lunes, después algún día suelto, y de pronto ya son semanas.

Un detalle que orienta mucho: mirad qué pasa los fines de semana y en vacaciones.

Contadnos qué habéis notado
  • Dolor de tripa o de cabeza que aparece solo los días de colegio.
  • Llanto, gritos o bloqueo total al vestirse por la mañana.
  • Se encierra, se esconde o se niega a salir de casa.
  • Los síntomas desaparecen en cuanto se decide que no va.
  • Está bien los fines de semana y en vacaciones.
  • Llama desde el colegio pidiendo que le recojáis.
  • Ha empezado a faltar días sueltos y van aumentando.
  • Habla del colegio con angustia, o directamente no quiere hablar.

Si al preguntar aparece algo que está ocurriendo en el centro, eso se aborda a la vez y con prioridad.

La decisión más difícil de una mañana así es si dejarle en casa, y la respuesta honesta es que ceder alivia hoy y complica mañana. No significa arrastrarle a la fuerza: significa que el objetivo desde el primer día es volver, aunque sea de forma parcial —una hora, una asignatura, entrar más tarde—. Estar dentro del centro, aunque sea poco rato, mantiene el vínculo con los compañeros y evita que la vuelta se convierta en una montaña. Y algo que conviene saber: es normal que las primeras mañanas sean peores. Si el plan está bien hecho, esa subida dura poco.
Tratamiento

Volver por fases, pero volver

El tratamiento tiene un objetivo claro y con plazo: la reincorporación. Lo que se decide no es si vuelve, sino cómo y a qué ritmo.

Es de los pocos motivos en los que la coordinación con el colegio no es un extra: es parte del tratamiento.

Averiguar qué hay debajo

Separación, acoso, ánimo, dificultades académicas o miedo a algo concreto. El plan cambia por completo según la respuesta.

Acordar el plan con el centro

Horario reducido, persona de referencia, un sitio al que ir si se agobia y qué se hace si llama. Todo por escrito.

Rutina de mañana

Pautas concretas para el momento crítico: qué se dice, qué no se negocia y quién le lleva.

Reincorporación por fases

De una hora a la jornada completa, subiendo cuando el peldaño anterior deja de costar.

Herramientas para él

Recursos para manejar la angustia dentro del centro, practicados antes de necesitarlos.

Consolidar

Prevenir las recaídas típicas: después de un puente, de una enfermedad o de las vacaciones.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan los padres

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
¿Le obligo a ir?
Ni arrastrarle ni dejarlo correr. El objetivo desde el primer día es volver, aunque sea de forma parcial, con un plan pactado con el colegio. Ceder del todo es lo que convierte unos días en unos meses.
¿No será que nos está manipulando?
No. En el rechazo escolar la angustia es real y los síntomas físicos también. Que desaparezcan al decidir que no va no significa que fueran fingidos: significa que eran ansiedad.
Lleva ya un mes sin ir.
Cuanto más tiempo pasa más cuesta la vuelta, pero se resuelve igual: lo que cambia es que el plan tiene que ser más gradual. No es tarde, es más largo.
¿Y si el problema está en el colegio?
Se aborda con prioridad y a la vez. Si hay acoso, la vuelta no se plantea sin haber activado antes el protocolo del centro.
¿Cambiarle de colegio lo arregla?
A veces sí y a veces traslada el problema. Si el rechazo es por ansiedad, en el centro nuevo suele reaparecer a las pocas semanas. Se valora caso por caso, y mejor no en caliente.
¿Cuánto cuesta la sesión?
60 € la sesión de 50 a 60 minutos, con la evaluación y las pruebas incluidas. Las sesiones con vosotros y la coordinación con el colegio no se cobran aparte. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Volver al colegio sin que sea una batalla diaria

Contadnos qué pasa por las mañanas y os decimos por dónde se empieza.

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