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Depresión

Tratamiento de la depresión infantil en Murcia

Un niño deprimido no dice que está triste. Se enfada por todo, deja de jugar, le duele la tripa y en casa parece que se ha vuelto insoportable justo cuando peor lo está pasando.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Trabajo con los padresA estas edades es la mitad
Recuperar el juegoEs el primer objetivo real
Coordinación con el colegioCon vuestro permiso, sin coste
Qué le pasa

Se ve como enfado, no como tristeza

IrritabilidadDeja de jugarSomatizaciónAutocrítica
Ver depresión en adolescentes

El manual diagnóstico recoge algo que a los padres les cambia la lectura de golpe: en niños y adolescentes, el ánimo irritable cuenta igual que el ánimo triste. Por eso la depresión infantil se confunde tantas veces con un problema de conducta.

La segunda señal central es que deja de jugar, o juega sin disfrutar. A esta edad el juego es el termómetro: un niño que ya no se engancha a nada, que abandona enseguida y al que ningún plan le apetece está diciendo algo importante.

Y la tercera es el cuerpo: dolores de tripa, de cabeza, cansancio permanente. A estas edades el malestar emocional se expresa por ahí porque todavía no hay palabras para lo otro.

Es menos frecuente que en la adolescencia, pero existe y se trata bien. Lo que hay que valorar es cuánto dura, cuánto le quita y si ha cambiado respecto a como era él.

Señales

Cuándo deja de ser una mala racha

Todos los niños tienen semanas raras, sobre todo si ha cambiado algo en casa o en el colegio.

Lo que hay que mirar es si esto se mantiene más de dos semanas y le está quitando ámbitos de su vida.

Contadnos qué habéis notado
  • Irritable o enfadado casi todos los días, sin motivo claro.
  • Ha dejado de jugar, o abandona cualquier cosa enseguida.
  • Dolores de tripa o de cabeza recurrentes, sin causa médica.
  • Duerme mucho más o mucho menos que antes.
  • Come bastante menos, o mucho más.
  • Se aparta de sus amigos y no quiere quedar.
  • Le han bajado las notas o no quiere ir al colegio.
  • Habla mal de sí mismo: que es tonto, que todo le sale mal.

Si aparecen ideas de morir o de hacerse daño, consultadlo sin esperar. Ocurre también en niños, y el 024 atiende las 24 horas.

La confusión más frecuente y la más costosa es leer la depresión infantil como mala conducta. Un niño irritable, que contesta, que se niega a todo y que parece desafiante recibe casi siempre castigos, y los castigos sobre un niño deprimido añaden a lo que ya tiene la certeza de que además es malo. La pregunta que más ayuda a distinguir no es cómo se porta, sino qué ha dejado de disfrutar. Si ha dejado de jugar, de reírse y de querer cosas, lo que hay debajo no es desobediencia. Y una segunda: no le pidáis que se anime. En la depresión primero se retira la actividad y después baja el ánimo, así que hay que empezar por el otro extremo.
Tratamiento

Volver a jugar y volver a querer cosas

El tratamiento con más respaldo en niños es la terapia cognitivo-conductual adaptada a su edad, que a estas edades se hace en buena parte jugando, y con vosotros dentro.

El primer objetivo no es que se sienta mejor: es que vuelva a hacer cosas, porque el ánimo viene detrás.

Evaluar y descartar

Duración, intensidad y qué más hay debajo. Y descartar causas médicas con su pediatra si procede.

Recuperar actividad

Volver a jugar y a hacer planes de forma gradual y programada, empezando por lo pequeño. Es lo que más rápido mueve el ánimo.

Poner nombre a lo que siente

Darle vocabulario emocional para que el malestar deje de salir solo por el cuerpo y por el enfado.

Trabajar cómo se habla

Revisar esa dureza con la que se juzga a sí mismo, que en la depresión infantil suele ser muy marcada.

Pautas para casa

Cómo proponer sin presionar, cómo responder al enfado y cómo devolverle experiencias de que sí puede.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan los padres

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
Está enfadado, no triste. ¿Puede ser depresión?
Sí, y es lo más habitual a estas edades. En niños el ánimo irritable equivale al ánimo triste a efectos diagnósticos. Que no llore no descarta nada.
¿Los niños se deprimen de verdad?
Sí. Es menos frecuente que en la adolescencia, pero existe, está bien descrita y responde bien al tratamiento. Lo que cambia es cómo se manifiesta, no que exista.
Le castigamos por cómo se porta y va a peor.
Es la trampa más común. Si lo que hay debajo es depresión, el castigo añade la idea de que además es malo. La pregunta que orienta no es cómo se porta, sino qué ha dejado de disfrutar.
¿Necesita medicación?
En niños el tratamiento de primera elección es la psicoterapia, no el fármaco. Solo en cuadros graves se valora apoyo farmacológico, siempre pautado por un psiquiatra infantil y siempre junto a la terapia.
¿Puede ser por algo que ha pasado en casa?
A menudo hay algo: una pérdida, una separación, una mudanza, una enfermedad. Se explora siempre, y si es así se trabaja también eso.
¿Cuánto cuesta la sesión?
60 € la sesión de 50 a 60 minutos, con la evaluación y las pruebas incluidas. Las sesiones con vosotros y la coordinación con el colegio no se cobran aparte. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Que vuelva a engancharse a las cosas

Contadnos qué habéis notado y os decimos si hace falta hacer algo.

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