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Trauma

Terapia de trauma en adolescentes

Cuando ha pasado algo que le desbordó, el recuerdo no se guarda como los demás: se queda accesible, en presente, y sigue disparándose meses después ante cosas que no tienen nada que ver.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Por fasesPrimero seguridad, nunca al revés
EMDR y TCC del traumaLos enfoques con más respaldo
Con vosotros dentroEl entorno seguro es tratamiento
Qué le pasa

Un recuerdo que no ha terminado de guardarse

ReexperimentaciónEvitaciónAlertaCreencias
Cómo trabajamos con menores

Un acontecimiento traumático es aquel que desborda la capacidad de la persona para afrontarlo: un accidente, una agresión, acoso sostenido, una pérdida repentina, violencia en casa, una hospitalización dura.

Cuando algo supera lo que uno puede asimilar, el recuerdo no se guarda como algo pasado: se queda con las sensaciones de aquel momento y se enciende con cualquier cosa que se le parezca, un olor, una voz, un lugar.

De ahí las tres cosas que se ven desde fuera: revive lo que pasó aunque no quiera, evita todo lo que se lo recuerde y vive en alerta, como si el peligro siguiera ahí.

Y queda algo menos visible y más determinante: las creencias que el trauma deja escritas. «Fue culpa mía», «no puedo fiarme de nadie», «el mundo es peligroso». Eso es lo que sigue funcionando años después.

Señales

Lo que se ve, y casi nunca se llama trauma

Un adolescente rara vez dice que tiene flashbacks. Lo que hacéis vosotros es notar que cambió a partir de una fecha concreta.

Esa es la pregunta que más ayuda: ¿desde cuándo está así, y qué pasó justo antes?

Contadnos qué habéis notado
  • Es otra persona desde algo que pasó, y podéis ponerle fecha.
  • Pesadillas, o le cuesta mucho dormir desde entonces.
  • Esquiva sitios, personas o temas que antes no le importaban.
  • Salta con un ruido, o si alguien le toca sin avisar.
  • Está irritable, en guardia, o se bloquea y se ausenta.
  • Se culpa a sí mismo de lo que pasó.
  • Ha bajado el rendimiento y le cuesta concentrarse.
  • Ha empezado a hacerse daño o a consumir para desconectar.

Vivir algo muy duro no siempre deja un trauma. Influye menos lo grave que fuera que cómo pudo procesarlo y el apoyo que tuvo después.

Hablar de ello no lo empeora. Es el miedo más habitual en los padres, pero lo que mantiene el trauma es evitarlo, no recordarlo. Lo que no conviene es presionarle ni pedirle que lo cuente todo de una vez: basta con que sepa que puede hacerlo cuando quiera —«cuando te apetezca hablarlo, aquí estoy»— y con recibirlo con calma. En terapia, lo ocurrido se trabaja cuando ya tiene recursos para sostenerlo, no antes.
Tratamiento

Que lo que pasó quede en el pasado

Para el trauma en la adolescencia, las guías clínicas recomiendan en primer lugar la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma; el EMDR es la otra opción con respaldo. Las dos siguen el mismo orden.

No se empieza por el recuerdo. Se empieza por que tenga con qué sostenerlo.

Seguridad y estabilización

Que esté a salvo de verdad y que aprenda a calmar el cuerpo cuando se dispara. Sin eso no se puede avanzar.

Entender qué le está pasando

Explicarle por qué su cuerpo reacciona así. Saber que no se está volviendo loco baja muchísimo la angustia.

Procesar el recuerdo

Acercarse poco a poco y con control a lo que pasó, con narrativa del trauma o con EMDR según el caso, hasta que el recuerdo pierda fuerza.

Revisar las creencias

Trabajar la culpa, la vergüenza y el «no puedo fiarme», que es lo que más condiciona su vida a largo plazo.

Recuperar lo que dejó

Ir recuperando los planes, los lugares y las amistades que el miedo le había ido quitando.

Quién lo trata

Las personas del equipo que llevan esto

Si acabas pidiendo cita por este motivo, es con alguna de ellas con quien te vas a sentar.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan los padres

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
Pasó hace dos años y ahora está peor. ¿Tiene sentido?
Sí, y es frecuente. El trauma no sigue el calendario: puede reactivarse con un cambio de etapa, con un aniversario o con algo que se le parece. El tiempo por sí solo no lo procesa.
¿Le va a hacer daño remover el tema?
Lo que mantiene el problema es evitarlo, no recordarlo. Aun así, no se entra en el recuerdo hasta que tiene con qué sostenerlo, y se hace poco a poco. Por eso el orden del tratamiento importa tanto.
No nos quiere contar qué pasó.
No hace falta que lo cuente entero para empezar, ni a vosotros ni a nosotros. Se puede trabajar la regulación y la seguridad primero. Contarlo es parte del proceso, no el requisito de entrada.
¿Qué es exactamente el EMDR?
Un procedimiento de reprocesamiento que trabaja el recuerdo mientras la persona hace una tarea de atención dual, normalmente movimientos oculares. Está recomendado por las principales guías clínicas para el trauma en menores. No es hipnosis y él está consciente y al mando en todo momento.
¿Sirve si lo que pasó fue acoso escolar?
Sí. El acoso sostenido puede dejar la misma huella que un suceso único, a veces más profunda por lo prolongado. Se aborda igual, y se coordina con lo que haga falta en el instituto.
¿Cuánto cuesta la sesión?
La sesión son 60 € y dura entre 50 y 60 minutos; la evaluación y las pruebas van incluidas. No se cobran aparte las sesiones con vosotros ni la coordinación con el instituto. Todas las tarifas, aquí.
¿Hablamos?

Que lo que pasó deje de mandar en el presente

Contadnos qué habéis notado y os decimos si hace falta hacer algo.

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