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Autoestima

Terapia para la autoestima infantil en Murcia

La autoestima de un niño no se construye con frases: se construye con experiencias en las que comprueba que puede, y con la mirada de los adultos que tiene cerca.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Trabajo con los padresCómo se elogia importa mucho
Se construye haciendoNo repitiendo frases
Miramos qué hay debajoA veces no es autoestima
Qué le pasa

Cuando se ha convencido de que no vale

AutocríticaAbandonoComparaciónNecesidad de aprobación
Ver autoestima en adolescentes

A estas edades la idea que un niño tiene de sí mismo se construye con dos cosas: lo que consigue hacer y cómo le devuelven los adultos lo que hace. No con lo que le digan que es.

Cuando alguna de las dos falla, aparece un patrón reconocible: abandona a la primera dificultad para no confirmar que no puede, necesita que le confirméis constantemente que está bien, y se compara con hermanos o compañeros saliendo siempre perdiendo.

Hay un matiz importante y contraintuitivo: elogiar el talento no ayuda, y a veces perjudica. Decirle que es listísimo le convierte en alguien que tiene que demostrarlo, y ante el primer fallo la conclusión es que ya no lo es. Reconocer el esfuerzo y la estrategia sí funciona, porque eso sí depende de él.

Y como en los adolescentes, conviene mirar debajo antes de dar nada por hecho: la baja autoestima muchas veces es un síntoma de ansiedad, de ánimo bajo, de acoso o de dificultades escolares no detectadas.

Señales

Cómo suena por dentro

Un niño no dice que tiene la autoestima baja. Lo que dice son frases sueltas, y lo que hace es rendirse antes de intentarlo.

Lo que importa es la constancia: no un mal día, sino una forma de mirarse.

Contadnos qué habéis notado
  • Dice que es tonto, que todo le sale mal o que no vale para nada.
  • Abandona a la primera dificultad, o ni lo intenta.
  • No soporta perder, o se hunde al equivocarse.
  • Pregunta todo el rato si lo ha hecho bien.
  • Se compara con hermanos o compañeros y siempre sale perdiendo.
  • No acepta un elogio, o lo desmonta.
  • Evita situaciones nuevas por si no le sale.
  • Cede siempre en los juegos para que no le dejen fuera.

No hace falta que se cumplan todas. Con una que se mantenga en el tiempo y le esté quitando cosas, ya es motivo suficiente para consultarlo.

«Qué listo eres» y «cómo te has esforzado» parecen lo mismo y hacen cosas opuestas. El primero le dice que su valor es una cualidad fija, así que cada tarea se convierte en una prueba de si sigue siendo listo. El segundo señala algo que él controla, y eso es lo que le hace intentarlo otra vez. Tres apuntes más que se trabajan en consulta: los elogios enormes por cosas pequeñas se detectan enseguida y le confirman que le veis frágil; comparar con hermanos, aunque sea a su favor, le enseña que hay un ranking; y dejarle equivocarse sin rescatarle es lo que le permite descubrir que puede resolverlo.
Tratamiento

Acumular pruebas de que sí puede

No se trabaja convenciéndole de que es estupendo. Se trabaja diseñando situaciones en las que compruebe que puede, y ajustando cómo se le devuelve lo que hace.

Por eso el trabajo con vosotros pesa tanto: a estas edades sois la fuente principal de esa devolución.

Ver de dónde viene

Si hay algo debajo —ansiedad, dificultades escolares, acoso— o si es la forma en que se le está devolviendo lo que hace.

Trabajar la autocrítica

Identificar esa voz que le dice que es tonto y aprender a responderle. Con su lenguaje y jugando.

Tolerar el error

Practicar equivocarse y perder sin que se hunda. Es la habilidad que más le va a proteger.

Acumular logros reales

Encontrar o recuperar ámbitos donde sea bueno de verdad. Los logros propios pesan más que cualquier discurso.

Pautas para vosotros

Cómo elogiar, cómo corregir sin desmontar y cómo no rescatarle de las dificultades que sí puede resolver.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan los padres

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
Le decimos todo el rato que es maravilloso y no sirve.
Es lo más frecuente y no es culpa vuestra: la autoestima no se transfiere hablando. Y elogiar el talento puede incluso presionarle más. Funciona mejor reconocer el esfuerzo y la estrategia.
Se hunde cuando pierde a cualquier cosa.
Muy habitual, y se trabaja de forma específica: tolerar el error y perder sin desmontarse es una habilidad, y se entrena. Suele ir de la mano de la baja tolerancia a la frustración.
Su hermano es muy bueno en todo y él se compara.
La comparación entre hermanos es una de las fuentes más habituales. Se trabaja con vosotros cómo evitarla —también en positivo— y con él cómo encontrar su terreno propio. Ver celos entre hermanos.
¿Y si le va mal en el colegio?
Entonces la autoestima es la consecuencia, no la causa. Si en la evaluación aparecen dificultades de aprendizaje, os lo decimos y os derivamos al profesional que corresponda: no es nuestra área.
¿Cuánto tarda en notarse?
Suele verse antes en cómo se habla a sí mismo y en que vuelve a intentar cosas, que en cómo dice sentirse. Al acabar la evaluación os damos una estimación realista.
¿Cuánto cuesta la sesión?
60 € la sesión de 50 a 60 minutos, con la evaluación y las pruebas incluidas. Las sesiones con vosotros y la coordinación con el colegio no se cobran aparte. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Que vuelva a intentarlo

Contadnos cómo se habla a sí mismo y os decimos por dónde se empieza.

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