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Ciberacoso

Terapia por ciberacoso en adolescentes

El acoso escolar termina cuando suena el timbre. El ciberacoso entra en casa, sigue de madrugada y tiene público. Por eso hace falta abordarlo aparte, aunque muchas veces sea la misma gente.

Psicólogos sanitariosColegiados en Murcia
Las pruebas se guardanNunca se borra nada
Sin quitarle el móvilCastigar a la víctima no ayuda
017 · INCIBEAyuda gratuita en ciberseguridad
Qué es

Acoso que no se apaga al llegar a casa

Sin descansoCon públicoAnónimoPermanente
Ver acoso escolar

El ciberacoso comparte con el acoso presencial los tres criterios —intención, repetición y desequilibrio de poder— y añade cuatro cosas que lo hacen distinto: no tiene horario, ocurre delante de mucha más gente, permite el anonimato y deja un rastro que puede reaparecer meses después.

Las formas más frecuentes hoy son la exclusión de grupos, los rumores, la creación de perfiles falsos suplantándole y la difusión de imágenes sin permiso, incluidas las que él mismo compartió en confianza.

Hay una diferencia importante a favor: el ciberacoso deja pruebas. Lo que en el patio es la palabra de uno contra la de otro, aquí está escrito. Por eso lo primero es no borrar nada.

Y una advertencia que conviene tener presente: algunas conductas son delito —amenazas, suplantación de identidad, difusión de imágenes íntimas—, y a partir de los 14 años hay responsabilidad penal del menor.

Señales

Lo que se nota alrededor del móvil

Aquí las señales giran en torno al teléfono, y son especialmente difíciles de leer porque a esa edad todos están pegados a él.

Lo que marca la diferencia es el cambio: cómo era antes y cómo es ahora.

Contadnos qué habéis notado
  • Se pone tenso o cambia de cara cuando le llega una notificación.
  • Ha cerrado cuentas de golpe, o ha creado otras nuevas.
  • Esconde la pantalla, o ha dejado de usar el móvil delante de vosotros.
  • No duerme, o está mirando el móvil de madrugada.
  • Se ha aislado de sus amigos, también fuera de internet.
  • Excusas para no ir a clase, aunque el problema sea online.
  • Está irritable o triste desde hace semanas sin explicación.
  • Ha borrado fotos o mensajes de forma masiva.

Si aparecen autolesiones o ideas de morir, consultadlo sin esperar. El 024 atiende las 24 horas y el 112 para una urgencia.

El impulso de borrarlo todo y quitarle el móvil es el más natural y el peor de los dos posibles. Borrar destruye la única prueba que hay. Quitarle el móvil castiga a quien está sufriendo, le deja sin su vida social y le enseña que contarlo tiene consecuencias, así que la próxima vez no lo cuenta. El orden que sí funciona: capturad todo con fecha y usuario visible, no respondáis a las provocaciones, bloquead y denunciad el contenido en la propia plataforma, comunicadlo por escrito al instituto si son compañeros, y valorad denuncia si hay amenazas, suplantación o difusión de imágenes. El 017 de INCIBE orienta gratis sobre los pasos técnicos y legales.
Tratamiento

Cortar la exposición y reparar lo que deja

La parte técnica —capturas, bloqueos, denuncias, centro— es urgente pero es solo la mitad. La otra mitad es lo que el ciberacoso deja dentro, y eso no se arregla cerrando una cuenta.

Con vuestro permiso nos coordinamos con el instituto, y va incluido.

Frenar la exposición

Documentar, bloquear, denunciar en plataforma y activar el protocolo del centro. Se acompaña esa gestión paso a paso.

Quitarle la culpa

Sobre todo si compartió algo él en su momento. Compartir una foto en confianza no justifica lo que otro hizo con ella, y hay que dejarlo claro.

Recuperar el sueño

El insomnio por vigilancia del móvil es de lo primero que aparece y de lo que más deteriora todo lo demás.

Procesar lo vivido

La sensación de exposición pública deja una huella parecida a la del trauma, y se trabaja igual.

Volver a estar online

Reconstruir su vida digital sin miedo, con criterios propios sobre qué comparte y con quién.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan los padres

Y si os queda alguna, escribidnos. Preguntar no compromete a nada.

Preguntar por WhatsApp
¿Le quito el móvil?
Como primera medida, no: castiga a la víctima y le enseña que contarlo sale caro. Sí tiene sentido acordar límites de horario para que pueda dormir, y eso se plantea como protección, no como sanción.
¿Borro las conversaciones para que no las vea más?
No. Capturad todo primero, con fecha y usuario visible. Es la única prueba que existe y hace falta tanto para el instituto como para una posible denuncia.
No sabemos quién es, están en cuentas anónimas.
Es frecuente y no impide actuar. Las plataformas tienen canales de denuncia, y en caso de delito son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad quienes pueden identificarlas. El 017 de INCIBE orienta gratis sobre cómo hacerlo.
Han difundido una foto suya.
Eso puede constituir delito, y conviene actuar rápido: capturas, denuncia en plataforma y valoración de denuncia formal. Y en lo emocional, lo primero es que no cargue con la culpa de haberla compartido en su día.
¿Sirve de algo hablar con el instituto si pasa fuera del horario?
Sí. Si quienes lo hacen son compañeros, el centro tiene competencia y debe activar su protocolo aunque los hechos ocurran por la noche y desde casa.
¿Cuánto cuesta la sesión?
60 € la sesión de 50 a 60 minutos, con la evaluación y las pruebas incluidas. Las sesiones con vosotros y la coordinación con el instituto no se cobran aparte. Aquí están todas las tarifas.
¿Hablamos?

Que su casa vuelva a ser un sitio seguro

Contadnos qué está pasando y os decimos qué hacer y en qué orden.

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