Tratamiento del estrés en Murcia
Trabajo, familia, dinero, tiempo. Casi todo el mundo va sobrecargado, y por eso cuesta tanto distinguir el estrés que te empuja del que te está pasando factura.
El estrés no siempre es negativo
El estrés es la respuesta que da el cuerpo cuando siente que no tiene recursos suficientes para lo que se le viene encima. Aparece la sensación de sobrecarga, de que la situación te supera.
Y tiene su función: nos mantiene alerta y preparados para adaptarnos. Un cierto nivel de estrés es necesario, porque cada día toca adaptarse a algo.
De hecho, muchas veces sentirse estresado es una oportunidad para poner en marcha recursos que no sabías que tenías, salir reforzado y afrontar mejor la siguiente.
Deja de ser útil cuando se cronifica y ya no te permite funcionar con normalidad. Ahí es cuando conviene pedir ayuda, y cuanto antes mejor.
¿Te identificas con alguno?
El estrés se nota en el cuerpo, en las emociones y en la cabeza, casi siempre a la vez.
Y hay una señal que suele pasar desapercibida: el consumo. Más café, más tabaco, más alcohol o más comida basura de la cuenta suele ser estrés buscando salida.
Cuéntanos tu caso- Te cuesta concentrarte o tomar decisiones sencillas.
- Vas acelerado, con la cabeza a mil, sin poder frenar.
- Saltas a la mínima, o te cambia el humor de golpe.
- Estás cansado siempre, duermas lo que duermas.
- Duermes peor, comes distinto, o las dos cosas.
- Tensión muscular, dolor de cabeza, palpitaciones o el estómago revuelto.
No hace falta que se cumplan todas. Con una que se mantenga en el tiempo, ya es motivo suficiente para consultarlo.
Causas y tipos de estrés
Rara vez hay una sola causa. Lo normal es que se junten varias y que ninguna, por separado, parezca suficiente.
De dónde suele venir
Las seis fuentes que más aparecen en consulta.
- Trabajo
- Familia y pareja
- Dinero
- Entorno y ruido
- Presión social o académica
- Salud propia o de un familiar
Agudo y crónico
El primero se pasa solo. El segundo es el que hay que tratar.
- Agudo: un examen, una entrevista
- Se va al resolverse la situación
- Crónico: la presión no baja nunca
- No da tiempo a recuperarse entre golpes
Seis frentes, no solo relajarse
Trabajamos a la vez sobre lo que te estresa, sobre cómo reacciona tu cuerpo y sobre los recursos que ya tienes.
Los factores de fuera
Identificamos qué situaciones generan el malestar y qué cambios realistas se pueden hacer para recuperar sensación de control.
Hábitos y rutinas
Dormir, comer, descansar y planificar el tiempo. Suena básico y es lo que más regula la activación, con evidencia detrás.
Bajar la activación
Respiración diafragmática, relajación muscular progresiva y mindfulness, para cortar la respiración acelerada y la tensión.
Cambiar el filtro
Con TCC y ACT: localizar los pensamientos que amplifican el estrés y aceptar lo que no se puede cambiar, para que pese menos.
Prevenir el siguiente
No basta con apagar el fuego de ahora. Se entrena cómo anticipar y afrontar lo que venga, para que no se vuelva crónico.
Recuperar lo que te gusta
El estrés no se combate solo quitando lo malo. Volver a lo que te da energía es parte del tratamiento, no un premio al final.
Las personas del equipo que llevan esto
Si acabas pidiendo cita por este motivo, es con alguna de ellas con quien te vas a sentar.
Lo que se pregunta antes de llamar
Y si te queda alguna, escríbenos. Preguntar no compromete a nada.
Preguntar por WhatsApp¿Estrés o ansiedad? No sé qué tengo.
Mi problema es el trabajo. ¿Puede ayudarme la terapia si no puedo cambiar de empleo?
¿Basta con técnicas de relajación?
¿Cuánto dura el tratamiento?
Duermo fatal desde hace meses.
¿Cuánto cuesta la sesión?
Si quieres leer un poco más
Bajar el ritmo también se aprende
Cuéntanos qué te está sobrecargando y te decimos si podemos ayudarte y por dónde se empieza.





