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Insatisfacción crónica: nada me hace feliz

Sofía Gil 6 junio, 2019 Actualizado el

Estado de ánimo Chimpancé encorvado sobre un tronco, con los brazos recogidos y la mirada perdida a un lado

«No es pobre quien tiene poco, sino quien desea más».

Séneca

La vida es como una partida de cartas

La vida puede compararse con una partida de cartas, un juego en el que debemos aprender a desenvolvernos con las cartas que nos han sido repartidas. Es innegable que no todos empezamos con el mismo conjunto de cartas y que algunas personas parten de circunstancias mucho más favorables que otras.

Al observar a nuestro alrededor, probablemente encontremos jugadores que parecen tener mejores cartas que las nuestras y otros que se enfrentan a dificultades mucho mayores. Hay cartas que no elegimos: nuestra historia, determinadas pérdidas, problemas de salud, circunstancias familiares o económicas, o experiencias que simplemente nos han tocado vivir. Negar esas diferencias no sería realista.

Sin embargo, además de las cartas que recibimos, importa qué hacemos con ellas. Podemos pasar buena parte de la partida lamentándonos por no tener otras diferentes, o podemos aprender a jugar lo mejor posible con las que tenemos, intentando cambiar lo que sí está en nuestra mano y aceptando lo que no podemos controlar.

A veces ocurre algo más: estamos tan concentrados en querer ganar que se nos olvida disfrutar del juego. ¿No crees que esto también nos sucede en la vida? En ocasiones estamos tan empecinados en conseguir algo, alcanzar la siguiente meta o llegar a ser una determinada versión de nosotros mismos, que se nos olvida disfrutar del momento presente.

¿Qué es la insatisfacción crónica?

La insatisfacción crónica es esa sensación persistente de que lo que tenemos, hacemos o somos nunca termina de ser suficiente. No es un diagnóstico psicológico, sino una forma de relacionarnos con nuestra vida que, cuando se mantiene en el tiempo, genera malestar, frustración e inquietud.

Cuando nos sentimos constantemente insatisfechos, nos cuesta saborear el presente. Pasamos mucho tiempo visualizando el futuro, pensando en «lo que podemos llegar a ser» o en «lo que podemos llegar a tener», y creemos que cuando consigamos un determinado objetivo nos sentiremos, por fin, en paz con nosotros mismos.

Cuando tenga ese trabajo estaré mejor. Cuando adelgace. Cuando gane más dinero. Cuando encuentre pareja. Cuando tenga una casa mejor. Cuando consiga esto que me falta…

El problema aparece cuando nuestro bienestar queda continuamente aplazado hasta que se cumpla la siguiente condición. Tener objetivos no es negativo: desear, crecer o proponernos nuevos retos puede ser muy enriquecedor. La dificultad está en convertir esos deseos en condiciones necesarias para poder estar bien.

En este proceso suelen intervenir la comparación social, la autoexigencia, el perfeccionismo, la inseguridad y una autoestima demasiado dependiente de los logros.

¿Cómo se manifiesta la insatisfacción crónica?

Hay señales que se repiten mucho:

  • Nada termina de ser suficiente. Conseguimos algo que llevábamos mucho tiempo deseando y, en lugar de detenernos a disfrutarlo, nuestra mente empieza casi de inmediato a pensar en lo siguiente.
  • Nos cuesta reconocer nuestro propio recorrido. La atención se va a todo lo que aún falta, y los logros pierden importancia con rapidez. Lo que hace dos años habría sido motivo de enorme satisfacción hoy nos parece, simplemente, «lo normal».
  • Nos comparamos constantemente con los demás, y necesitamos mucho su aprobación.
  • Tenemos la sensación de llegar tarde: pensamos a menudo en lo que deberíamos haber conseguido a determinada edad o en determinado momento de nuestra vida.

La paradoja es que podemos avanzar mucho y, sin embargo, sentir que seguimos en el mismo sitio, porque el punto de llegada también se desplaza.

¿Por qué nada me hace feliz?

Conviene hacer una distinción importante: no es lo mismo vivir con una tendencia a la insatisfacción que perder, durante semanas, el interés o la capacidad de disfrutar de actividades que antes nos resultaban agradables.

Decir «nada me hace feliz» puede expresar experiencias muy diferentes, y no todas se explican por la insatisfacción crónica. Cuando además aparecen un estado de ánimo persistentemente bajo, desesperanza, aislamiento, alteraciones importantes del sueño o del apetito, dificultades para concentrarse o una sensación intensa de vacío, puede haber detrás un problema del estado de ánimo, como la depresión, y es recomendable pedir una valoración profesional.

Y si en algún momento aparecen ideas de no querer seguir viviendo, no esperes: el 024 atiende gratis y a cualquier hora.

¿Por qué hoy en día hay cada vez más personas insatisfechas?

Vivimos en una sociedad en la que, al menos aparentemente, todo es posible. Nos animan a superar nuestras limitaciones, romper barreras, alcanzar nuestros sueños, ser personas de éxito y convertirnos continuamente en nuestra «mejor versión».

En principio, no hay nada malo en querer crecer. La dificultad empieza cuando interiorizamos la idea de que siempre deberíamos estar mejorando algo. Nuestro cuerpo puede estar mejor. Nuestra casa puede ser más bonita. Podemos ganar más dinero, viajar más, trabajar mejor, ser mejores padres, comer mejor, hacer más deporte e incluso descansar de una manera más productiva. Siempre parece existir una versión mejor de nuestra vida a la que todavía no hemos llegado.

A esto se suma un fenómeno que hoy tiene un peso enorme: la comparación social. Las redes sociales nos permiten asomarnos continuamente a la vida de cientos de personas: sus viajes, sus logros, sus relaciones, sus cuerpos, sus casas, sus momentos felices. Pero solemos comparar nuestra vida completa —con sus inseguridades, dificultades y días malos— con una selección muy concreta de la vida de los demás. Y en esa comparación siempre podemos perder: siempre habrá alguien que gane más dinero, viaje más, parezca tener una relación más feliz o haya conseguido aquello que nosotros todavía estamos buscando. Es el terreno en el que crece la envidia.

La insatisfacción también tiene que ver con la inseguridad y la autoestima. Cuando nuestra valoración personal depende demasiado del reconocimiento externo o de lo que conseguimos, el éxito se convierte en una forma de demostrarnos constantemente que somos válidos. La lógica interna sería algo así: «Cuanto más consiga, más valioso seré». Pero cuando nuestra valía depende del siguiente logro, es muy difícil llegar a sentir que ya somos suficientes.

Insatisfacción crónica y adaptación: ¿por qué nos acostumbramos tan rápido a lo que conseguimos?

Hay otro proceso que explica por qué la satisfacción de algunos logros dura menos de lo que imaginábamos: las personas tenemos una enorme capacidad para acostumbrarnos a los cambios.

Piensa en algo que hoy forma parte de tu vida y que hace unos años deseabas muchísimo: un trabajo, una vivienda, una relación, cierta estabilidad económica, algún logro personal. Es muy probable que, al conseguirlo, sintieras una gran satisfacción. Con el tiempo dejó de ocupar tu atención y pasó a formar parte de lo cotidiano. No significa que ya no tenga valor. Significa que te has acostumbrado a tenerlo.

Por eso depositar toda nuestra expectativa de bienestar en la siguiente meta puede convertirse en una carrera sin final. Cuando conseguimos una, aparece otra. Y después, otra. Y acabamos viviendo en una especie de futuro permanente, esperando llegar a un lugar desde el que, por fin, podremos sentirnos tranquilos.

¿Significa esto que deberíamos conformarnos?

No.

Aceptar nuestra vida actual no significa resignarnos, abandonar nuestros objetivos ni dejar de intentar cambiar lo que no nos gusta. Podemos querer mejorar nuestra situación profesional y valorar lo que hemos conseguido hasta ahora; cuidar nuestro cuerpo sin despreciarlo; aspirar a ganar más dinero sin pensar que nuestra vida actual carece de valor; trabajar en nuestras dificultades sin vivir enfrentados a nosotros mismos.

Aceptación y cambio no son incompatibles. La cuestión es poder decir: hay cosas de mi vida que quiero cambiar y, al mismo tiempo, mi vida no tiene que quedar suspendida hasta que lo consiga.

¿Qué podemos hacer para librarnos de la insatisfacción crónica?

No existe una fórmula para sentirnos satisfechos permanentemente, y probablemente tampoco sería realista aspirar a ello. La insatisfacción también cumple una función: nos señala lo que queremos cambiar y puede impulsarnos a crecer. Se convierte en un problema cuando deja de ser una señal puntual y pasa a ser nuestra manera habitual de mirar la vida.

5 claves para mejorar la insatisfacción con la vida

1. Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante

Debemos aprender a dar valor a aquello que realmente lo tiene y a organizar nuestras prioridades de forma más consciente. Los vínculos significativos, la salud, el descanso, el disfrute del presente o vivir de acuerdo con nuestros valores pueden quedar relegados mientras perseguimos otros objetivos. Esto no significa que el trabajo, el dinero o nuestros proyectos no sean importantes: significa preguntarnos qué lugar queremos que ocupen.

A veces dedicamos una enorme cantidad de energía a algo que creemos imprescindible y, cuando por fin lo conseguimos, descubrimos que no tenía tanta capacidad para cambiar nuestra vida como imaginábamos. Por eso puede ser útil que te preguntes: ¿estoy dedicando mi tiempo a lo que de verdad considero importante? Porque una cosa es saber cuáles son nuestras prioridades y otra muy distinta vivir de acuerdo con ellas.

2. No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita

Es importante distinguir entre lo que es una necesidad y lo que es un deseo.

Evidentemente, las circunstancias externas importan. No es lo mismo tener seguridad, salud, vivienda y unas condiciones económicas suficientes que vivir sin tener cubiertas las necesidades fundamentales. Por eso sería simplista afirmar que nuestro bienestar depende solo de nuestra actitud. Pero tampoco todo lo que deseamos es una necesidad.

Podemos querer una vivienda mejor, un determinado aspecto físico, un ascenso, más dinero o viajar más a menudo, y conseguirlo puede aportarnos satisfacción. El problema llega cuando transformamos un deseo en una necesidad psicológica: «Necesito conseguir esto para poder estar bien». Cuantas más condiciones pongamos entre nosotros y la posibilidad de sentirnos satisfechos, más difícil será alcanzar esa satisfacción.

3. Valora quién eres en este momento. No te compares con otras personas

Mantener la atención constantemente en lo que otros tienen o en cómo son genera un profundo malestar. Es más saludable aceptarnos, reconociendo nuestras características, capacidades y limitaciones, sin evaluarlas continuamente frente a las de los demás.

La partida de cartas lo ilustra bien: cada persona cuenta con recursos, habilidades, circunstancias y dificultades diferentes. ¿Por qué pretender entonces que todos juguemos exactamente la misma partida? Comparar solo el resultado, sin tener en cuenta las cartas con las que cada uno ha tenido que jugar, lleva muchas veces a conclusiones injustas.

La comparación más constructiva es con nosotros mismos: observar nuestro recorrido, reconocer lo aprendido y decidir hacia dónde queremos seguir avanzando. El objetivo no tiene por qué ser superar a otros, sino crecer sin convertir la vida en una competición permanente.

4. No te fijes únicamente en lo que no tienes, valora también lo que tienes

Cuando la insatisfacción es alta, ponemos casi toda la atención en lo que todavía no hemos conseguido y dejamos en segundo plano nuestros logros, nuestros recursos y nuestra situación actual. Queremos «llegar a ser…» o «llegar a tener…», y terminamos restando valor a todo lo que ya somos o ya tenemos.

Reconocer lo que funciona no pretende convencernos de que «todo está bien». Sirve para corregir una mirada que se ha acostumbrado tanto a detectar lo que falta que deja de registrar lo que ya existe.

5. Practica la gratitud, pero sin convertirla en otra obligación

La gratitud puede ayudarnos a llevar la atención hacia lo que ya está presente en nuestra vida y que, por haberse vuelto cotidiano, pasa desapercibido.

No se trata de negar los problemas ni de repetirnos que somos afortunados cuando estamos sufriendo. Tampoco de sentirnos culpables porque «deberíamos estar agradecidos», ni de pensar que no tenemos derecho a sentir malestar porque otras personas tienen problemas mayores. Podemos estar agradecidos y tristes a la vez: valorar lo que tenemos y desear algo diferente, reconocer lo bueno de nuestra vida y estar atravesando una etapa difícil.

La gratitud es útil cuando amplía nuestra mirada, no cuando se convierte en otra exigencia. Si miramos solo lo que falta, siempre encontraremos alguna ausencia. Aprender a ver también lo que está presente nos ayuda a recuperar una perspectiva más equilibrada.

Y por último…

Podemos querer otras cartas y aprender, al mismo tiempo, a jugar con las que tenemos. Podemos mejorar nuestra vida sin convertir el presente en una sala de espera. Porque, mientras pensamos en todo lo que todavía queremos llegar a ser o conseguir, ocurre algo que merece la pena recordar: nuestra vida ya está sucediendo.

Si sientes que la insatisfacción está afectando a tu día a día y te cuesta disfrutar de lo que consigues, podemos ayudarte a entender qué la mantiene y a cambiar esos patrones. En MindUp Psicólogos, en Murcia, te acompañamos de forma presencial u online: escríbenos o llámanos al 868 24 08 67.

Si te has quedado pensando en qué es de verdad la felicidad, en ¿Y a ti qué te hace feliz? repasamos lo que han dicho sobre ella los grandes pensadores.

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sofia gil guerrero

Escrito por

Sofía Gil

Directora clínica · Psicóloga sanitaria · MU-2732

Los trastornos de la personalidad son su terreno desde el principio; también trauma, TOC y adicciones. Dirigir el centro no le ha quitado horas de consulta. Le interesa más la pregunta que todavía no sabe contestar, y de ahí sale casi todo lo que ha estudiado después. Escribe cuando una duda se repite tanto que merece una respuesta por escrito.

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58 comentarios
  1. Hola hoy me permití a leer y encontré lo qué si me hizo reflexionar un poquito más de valorar mi vida y aceptar lo que está pasando con mi familia gracias y si quiero seguir leyendo gracias

    1. Hola. Sentimos mucho que te sientas así. Si quieres contarnos qué te ocurre, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es y te orientaremos.

      Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, llama al 024 (gratuito y 24 horas en España) o al 112; si estás fuera de España, al número de emergencias de tu país.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

  2. Hola Sofía, a pesar de muchos comentarios que he leído, este post me parece super importante que todo el mundo debería tener en cuenta, ya que esta sociedad solo lleva a la gente a estar buscando algo , muchas veces inalcanzable y no cuidar lo que realmente importa.
    gracias! un abrazo!

    1. Hola Lucía,

      ¡Gracias por tu aportación!

      Totalmente de acuerdo, me recuerda lo que dices a la reflexión del divulgador Victor Küppers:»lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante».

      Un abrazo Lucía.

  3. Creo que estás muy equivocado y esa agresividad que manifiestas hacia quien intenta ayudar a los demás con reflexiones muy sabias (en mi opinión), únicamente refleja tu frustración y amargura. Podrías empezar por intentar abrir tu mente y comenzar por pequeños retos para conseguir pequeños éxitos que te animen a continuar. Si continúas encerrado en el pobrecito de mí que no tengo nada, jamás conseguirás nada.

  4. Muy buen artículo. Conviene leer algunos párrafos varias veces. Por supuesto, todas las personas son únicas y la misma «pastilla» no funciona siempre de la misma manera en el 100% de personas. Cuando se pierde la humildad y se cree fervientemente que nadie puede ayudarte es cuando más ayudas necesitas. El ego y la depresión es una muy mala combinación. Mucha suerte a todos!

    1. Hola,

      Muchas gracias por tu comentario, nos alienta a continuar publicando contenido que pueda resultarde de interés.

      Estamos de acuerdo con lo que comentas. No es fácil encontrar lo que nos funciona a cada uno de nosotros. Lo más importante es que un profesional pueda realizar una evaluación exhaustiva de nuestro estado mental y de nuestro carácter para elaborar un diagnóstico preciso. Y, posteriormente, empezar a tratar aquello que nos genera sufrimiento.

      ¡Gracias por tus aportaciones! :)

  5. La vida no es nada fácil, y encima de eso hay gente que te quiere hacer creer que puedes lograr todo lo que quieras , a mi me toco dejar un trabajo , no me gustaba me hacia infeliz , pero me mantenía . Es que este mundo nos ha reducido a ello , a sobrevivir y a conformarse con eso . La felicidad es hacer lo que a uno le gusta , trabajar en lo que le gusta , conseguir una pareja que a uno le guste y complementarse .
    Yo me cree mi propia oportunidad para trabajar de lo que me gusta, lo hago y lo disfruto , pero no puedo vivir de ello esa es mi realidad . De todas formas el dia que me muera , nadie me puede quitar eso , hice lo que se me dio la gana a pesar de que todo tiene un precio . quieres ser feliz ? paga el precio de lo que deseas o conformate con lo que tienes
    Les aseguro que por momentos valio la pena , porque no se puede ser feliz 100% del tiempo.
    Para mí ser feliz es ver realizados tus deseos mas íntimos , y para eso hay que luchar , pero entiendo que la expectativa debe ser moderada para no llevarte una desilución sino lo logras .
    Al final doy la razón a Jhon Lennon: «La vida es lo que te sucede mientras intentas hacer otros planes», que el plan no se consuma tu vida . Un saludo a todos y ojala podamos charlar en algun momento

    1. Hola, Agustín. Gracias por tu reflexión. Es muy valioso que te hayas creado la oportunidad de hacer lo que te gusta y lo disfrutes, aunque no puedas vivir de ello. Nadie puede quitarte eso.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

    1. Hola, Marina. Gracias por tu comentario. Es algo más frecuente de lo que parece. Te animamos a darte permiso para explorar sin presión: a veces la ilusión aparece al probar cosas nuevas, no antes.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

  6. Hola, no me ayudó en lo absoluto este blog!
    Soy una persona que no le hace feliz nada, no tengo un sueño y no se si hay algo que me apasione. Me gustaría cambiar y ser feliz pero no sé como

    1. Creo que cuando ayudas a otros te ayudas a ti mismo.
      Salir a la calle con un poco de pan y darle de comer a perros callejeros es algo q relaice y luego de ellos me sentí tan bien !
      Hay mucha mirada sobre nosotros mismos . Un consejo es eso…ayudar a otros
      Uno llega a dónde llega por un camino… Ver dónde uno se quedó es importante y reparar nuestra relación con nosotros mismos. Buenas vibras para todos.
      Este mensaje ya me.hace sentir mejor ☺️

    2. Hola, Gaspar. Sentimos que el artículo no te haya servido. Sentir que nada te hace feliz ni te apasiona es un malestar real, y querer cambiarlo ya es un buen punto de partida. A veces las pasiones no se encuentran, sino que se construyen probando cosas nuevas poco a poco. Si esta sensación se mantiene en el tiempo, un psicólogo puede ayudarte a explorar qué hay detrás. Si quieres, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

  7. Es muy fácil hablar de éstas cosas pero nadie sabe lo horrible que se siente. Hasta el suicidio se te cruza por la cabeza muchas veces. Yo sólo quiero vivir tranquilo. Pero para estar tranquilo en la vida, incluso necesitas muchas cosas detrás. Yo estoy solo. Soltero. No tengo pareja ya que todo el mundo huye de mí. (Y no por ser feo ni nada de eso. Soy un chico deportista y de buen ver, etc) es porque proyecto tanta infelicidad que hasta los perros me ladran. Si señor!, no tengo más opción que recurrir a profesionales. Y mejor me voy olvidando de psicoterapias. Creo que es algo que le hace falta a el cerebro. Un químico, algo que ha dejado de producir, porque yo, es si mismo lo siento. Es cómo tener un moto bonita y no tener gasolina para usarla. Pues algo pasa con mi cerebro. Le hace falta una buena dosis de gasolina para poder andar y correr por el mundo. Pero allí el dilema, ¿Dónde está ese liquido? ¿en las medicaciones? No estoy seguro. Puede que te ayuden a solucionar el problema por un momento pero luego, te vuelves a quedar igual o peor. Creo, en definitiva, que todo es suerte en la vida. Y nacer con un cerebro sano ya es un regalo de la vida. Yo ya desde adolescente presentaba éste problema. Se fue agudizando con los años. Y ahora con 35 años. Estoy cómo un bote a la deriva. En frente de mi un mar oscuro con muchas criaturas a mi alrededor.
    Dios les bendiga
    27 de junio 22
    22:11
    Madrid

    1. Amigos el secreto esta en dejar fluir tus ideas frente a los que consideres de fonfianza y recibir consejos humildemente .Tambien hacernos una introspeccion para ver hasta donde somos capaces de aportar para recibir es decir conocernos mejor y trabajar en aquello que quisieramos llegar hacer y si no nos resulta por mas esfuerzo que pongamos probar y probar otras alternativas que encajen con nuestras preferencias

    2. Vivo soñando , deseando y querer superarme…pero no lo puedo dejar de sentir …aún sabiendo q ese sentimiento me hace mal .Ya no tengo ganas de seguir es mucho sufrimiento!.Nada es como lo soñe, como lo creí, como quiero! No puedo dejar de sufrir por lo que no pude hacer y quiero hacer muchas cosas para lograrlo pero nose cual es el.mejor camino para alcanzarlo.Estoy muy nerviosa , necesito sentir dolor en mi cuerpo como en mente.

    3. Manu, tengo 38 y te comprendo plenamente, tengo un divorcio y una separación a cuestas. Pienso que esa «gasolina» de la que hablas talvez radica en ya no tener expectativas…solo vaciar tu mente de los anhelos y deseos. Piensa con esta alegorìa: te estàn llevando a un lugar que desconoces en un automòvil que no conduces….puedes hacer dos cosas, preocuparte por el destino, ponerte ansioso por el destino…o disfrutar el paisaje y el momento que llevas en el viaje. Espero te sirva de algo.
      Quito
      13/02/2023

    4. Vas a estar bien. Yo me sentía como vos a los 20 o 25. Ahora tengo 36 años y tres hijos hermosos y una pareja que me ama, y la verdad todavía me siento así de vez en cuando. Es una cuestión de sensibilidad creo. Y de ambición. Es un pecado la ambición pero bueno, somos humanos. No de dinero ni de fama ni de poder. Es la ambición de alcanzar nuestros sueños. Mi mujer me dice que yo vivía de lo intangible. De mis sueños vivía. Está en alcanzar los sueños la cosa me parece. O en qué hacés día a día para alcanzarlos. Uno se siente así cuando no está haciendo absolutamente nada por alcanzar sus sueños. Y eso está mal. Hay mucha gente que puede vivir así toda su vida sin más. Pero para alguien sensible a sus sueños y al mundo que lo rodea, eso es peor que la muerte. Es vivir para nada. Uno no le encuentra sentido a la vida. Y está bien que así sea. Porque la vida al fin y al cabo es perseguir nuestros sueños. Son nuestros sueños y las ganas de perseguirlos lo que nos saca de la cama a la mañana todos los días.

    5. Hola, Manu. Gracias por confiar en nosotros y contar cómo te sientes; lo que describes es muy duro y no tienes que atravesarlo en soledad.

      Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, llama ahora al 024 (Línea de atención a la conducta suicida, gratuita y 24 horas en España) o al 112. Si estás fuera de España, contacta con el número de emergencias de tu país.

      Pedir ayuda funciona: un profesional puede acompañarte a entender lo que te pasa y a encontrar salida. Si quieres, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es y te orientaremos, también en terapia online.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

  8. Quisiera que me ayudaran solo vivo pensando en el futuro y que pasara conmigo y mis hijos, eso no me deja estar tranquila y vivir el presente como quisiera , siento que nada me da felicidad

    1. Yo soy igual de quejona pero se que quejarse no ayuda tampoco. Entonces es un callejón sin salida con una sola opción. Salir por donde entraste, o sea no quedarse ahí y luchar con lo que se pueda y como se pueda para ser un poquitín feliz o algo parecido a ello. Eso ya es algo mejor no? Y entender con dulzura que somos algunos más infelices que otros, que por algún motivo sentimos vacíos, sin embargo, se puede continuar aún con ello. El secreto? No darle tanta atención. Centrarnos en que somos puntos en el universo. Efímeros. Que esto dura poco. Mientras probamos ser más benévolos con nuestro pobre corazón?

  9. Yo sé que debemos ser agradecidos, ahorita tengo algunas cosas que antes solo soñaba, pero aun así me siento mal, triste e inconforme conmigo misma, siento que no puedo hacer nada de lo que quiero porque tengo otras obligaciones. Me siento deprimida y pienso que ninguna felicidad es completa. Es como si yo no pudiera ser feliz y no quiero ser así, quiero ser feliz y agradecida, la mayoría de las veces no me siento más que basura.

    1. Me ha hecho mucho bien saber qué es lo que me sucede, toda mí vida corrí tras mis sueños y, en este momento, siento que ya no tengo sueños.
      Estoy desesperada, ésta no soy yo.
      Gracias por el artículo.

      1. Hola Laura,

        Gracias a ti por leer nuestro Blog.

        Te recomendamos solicitar atención psicológica si consideras que por ti misma no logras identificar aquello que está bloqueando o impidiendo que puedas volver a encontrarte cómo tiempo atrás.

        Un abrazo.

        1. Vivo soñando , deseando y querer superarme…pero no lo puedo dejar de sentir …aún sabiendo q ese sentimiento me hace mal .Ya no tengo ganas de seguir es mucho sufrimiento!.Nada es como lo soñe, como lo creí, como quiero! No puedo dejar de sufrir por lo que no pude hacer y quiero hacer muchas cosas para lograrlo pero nose cual es el.mejor camino para alcanzarlo.Estoy muy nerviosa , necesito sentir dolor en mi cuerpo como en mente.

    2. No se, no entiendo porqué me pasa esto. Ya no me reconozco!! Era yo una persona con iniciativa, hacia deportes, me gustaba leer, y disfrutaba cuando paseaba o estaba con amigos. Ahora en cambio, odio todo esto. No me quiero mover. Solo esperar que el tiempo pase rápido. Nada más. Somos una mota de polvo insignificante en el universo.

    3. Hola. Gracias por compartir cómo te sientes. Sentirse así no es una cuestión de ser desagradecida; es un malestar que merece atención. Tú no eres basura. Un psicólogo puede ayudarte a entender lo que te ocurre y a sentirte mejor. Si quieres, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es.

      Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, llama al 024 (gratuito y 24 horas en España) o al 112; si estás fuera de España, al número de emergencias de tu país.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

  10. 1- no tengo nada…por lo tanto no puedo darle importancia a nada…

    2-no necesito mucho…pero como no tengo nada pues no puedo contentarme con nada…

    3-es imposible que tengamos las mismas cartas…vale…pero porque me tienen que tocar las peores cartas?…

    4-…volvemos a lo mismo…no tengo nada…por lo tanto nada que valorar…

    …el que ha escrito este articulo no tiene ni puta idea de lo que habla ni de lo que va la vida…

    1. Amig@ quejumbroso, este texto no solucionara tu vida, pero si te da una guía de por donde empezar.

      Deja de quejarte por las cartas que te toco jugar en la vida, es lo que es y lo que somos y haremos para hacerlo diferente. Ten el valor, lucha y quédate con esa satisfacción de marcar una diferencia por mínima que sea.

      1. Yo creía que tenía esto, pero es que directamente no le estoy encontrando sentido a la vida. No sé qué me está pasando. Aunque es verdad que nada me hace feliz. Tenía una pareja y vivía aburrido con ella pensando que quería dejarla y hemos terminado y ahora no le encuentro sentido a la vida sin ella.
        Lo único que disfruto es dormir largas horas para soñar cosas y ya.

        1. Buenos días Andrés,

          Muchas gracias por participar en nuestro Blog de Psicología.

          Te recomendamos solicitar ayuda profesional si llevas tiempo encontrándote de esta manera. Quizá un psicólogo/a pueda ayudarte a entender qué está sucediendo. Y, cuál es el tratamiento para ello.

          Un abrazo.

        2. Hace unos meses me saque la carrera, desde ya el segundo año estaba deseando acabarla, por muy bonita que fuera estudiarla, dias buenos y dias malos como todos los estudiantes sabemos. Pero mi objetivo era ya acabarla, para poder trabajar ( lo cual me generaba mucha inseguridad, supongo como a todos, el que no me cogieran o no fuera válida o suficientemente buena). Acabe la carrera a la primera ( a pesar de que estaba la inseguridad una vez más de suspender y tener que repetir el examen final). Me puse muy contenta. Disfrute dos semanas para despejar la mente y en seguida me salio un trabajo de tan solo un mes. Me puse contentísima porque ya realice practicas ahí, iba segura y con el miedo normal que todos tenemos al empezar algo. Estuve bien, pero a mitad del mes ya se me hizo pesado, deseaba a acabar, contaba los dias para terminar ( a pesar de que estaba muy a gusto!). Al acabar volvi a irme para despejarme, porque parece que solo encuentro paz fuera de mi lugar. Insegura de si iba a encontrar otro trabajo más estable. En seguida me salieron no uno, si no dos. Llevo a penas una semana en ambos trabajos, y en vez de estar contenta por encontrar tan rápido trabajos lo que me generaba tanta inseguridad, y contenta por ganar un sueldo y poder independizarme. Lo único que quiero es que termine ya, igual que cuando estudiaba, y me enfoco en la meta de independizarme y que entonces todo será mejor, pero será mejor? O estaré de nuevo disconforme, y se me hará todo cuesta arriba, y buscaré nueva meta para ponerme un plazo de que algo nuevo llegue? Es normal? Me gustaría poder disfrutar de lo que tengo, obviamente nadie quiere ir a trabajar, pero cuando estudias una carrera y comienzas en ello, no se supone que tienes que estar muy content@ de desarrollarte? A veces solo pienso que quiero una vida estable y tranquila, vivir mi vida, y me fastidia que mi profesión no me motive. Y no creo que sea por la profesión o si no se, pero a veces pienso que nada me es suficiente.

          1. Hola! Hace 2 semanas se me fue la ilusión de muchas cosas. Me siento muy mal por dentro. Ando con pensamientos suicidas ando muy nerviosa, ansiosa , triste. Siento que todo me afecta. No puedo hacer ejercicios porque me aprieta el pecho. Hace 10 años me diagnosticaron Trastorno Sufro mucho todo el tiempo. Mi vida no es fácil. Lo que siento ahora me está comiendo

          2. Hola, María Elizabeth. Gracias por confiar en nosotros y contar cómo te sientes; lo que describes es muy duro y no tienes que atravesarlo en soledad.

            Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, llama ahora al 024 (Línea de atención a la conducta suicida, gratuita y 24 horas en España) o al 112. Si estás fuera de España, contacta con el número de emergencias de tu país.

            Pedir ayuda funciona: un profesional puede acompañarte a entender lo que te pasa y a encontrar salida. Si quieres, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es y te orientaremos, también en terapia online.

            Un abrazo,
            Equipo MindUp Psicólogos

        3. hola gente,como están.Que hermoso blog,ne llegó al corazón y derramé un par de lagrimas Gracias por los consejos.Saluda atte Alejandro desde Argentina ???????????????

          1. No sea payaso. Que leíste poesía? O leíste el PRINCIPITO? 😂😂 Que hermoso que lloraste☺️

    2. Vivo soñando , deseando y querer superarme…pero no oo puedo dejar de sentir …aún sabiendo q ese sentimiento me hace mal .Ya no tengo ganas de seguir es mucho sufrimiento!

    3. Este artículo me ha cambiado la manera de ver la vida. Me ha ayudado a superar y entender muchas situaciones de mi vida. Lo he recomendado y leído muchas veces.

        1. Soy una persona que nunca está contenta con lo que tiene.Tenia una casa vieja y le he hecho una reforma y ahora no estoy contento con lo que he hecho. Tengo una depresión severa por haber hecho la reforma y el resto de mi familia la encuentra bien.Estoy de baja en el trabajo y tengo pensamientos suicidas . Pienso que me he gastado mucho dinero etc. Mi vida es un tormento. El caso es que antes de la reforma vivía bien.hacia mucho deporte,pero a partir de la reforma todo se me ha acabado.

          1. Hola. Gracias por confiar en nosotros y contar cómo te sientes; lo que describes es muy duro y no tienes que atravesarlo en soledad.

            Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, llama ahora al 024 (Línea de atención a la conducta suicida, gratuita y 24 horas en España) o al 112. Si estás fuera de España, contacta con el número de emergencias de tu país.

            Pedir ayuda funciona: un profesional puede acompañarte a entender lo que te pasa y a encontrar salida. Si quieres, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es y te orientaremos, también en terapia online.

            Un abrazo,
            Equipo MindUp Psicólogos

        2. Tengo todo, pero nada me hace sentir feliz, solo quiero irme a un lugar donde ya no deba ser obligada a ser una persona, me cansé de ser hija, amiga, novia, de viajar, comer, salir, en fin todo. La inexistencia es lo único que surge en mi mente y nada de lo que leo o me dicen cambia eso, ni siquiera el esfuerzo de tratar de sentirme mejor. Y no tengo deseos ya de salir adelante

    4. Partes de una peluda equivocada amigo, NO TIENES NADA? es eso verdad? Tienes manos para crear, pies para avanzar, dedos para escribir en un teléfono o ok PC, y por sobretodas esas cosas maravillosas, tienes nada mas y nada menos que la vida, y no cualquier vida, de todas las formas de vida posible dentro de este planeta, te toco ser un humano y no un insecto o un roedor. Piénsalo de verdad … no tienes nada? O no eres consciente de nada de lo que tienes? Ánimo!

    5. A mi me ayuda a veces pensar que siempre puede ser peor. Muchos dirán es un pensamiento derrotista o pesimista pero no. Es una forma de agradecer lo que uno tiene. Porque siempre puede ser peor.

      Hay gente que no tiene comida. Hay gente que no tiene un techo, que vive en la calle o abajo de un puente.

      Hay gente que no tuvo padres, o que nació sin el sentido de la vista o con alguna discapacidad o lo que sea.

      Hay mucha gente que sufre y mucho. Y cuando yo me quejo de que no soy feliz o de que no tengo esto o no tengo lo otro, pienso en esa gente y digo puta madre, de que carajo me estoy quejando yo?

      A veces en vez de quejarse hay que aprender a valorar lo mucho o poco que uno tiene.

      Porque siempre puede haber sido peor. Y a cada uno lo que le toca.

    6. Creo que estás muy equivocado y esa agresividad que manifiestas hacia quien intenta ayudar a los demás con reflexiones muy sabias (en mi opinión), únicamente refleja tu frustración y amargura. Podrías empezar por intentar abrir tu mente y comenzar por pequeños retos para conseguir pequeños éxitos que te animen a continuar. Si continúas encerrado en el pobrecito de mí que no tengo nada, jamás conseguirás nada.

    7. Hola. Sentimos que estés pasando por un momento tan difícil. Cuando sentimos que no tenemos nada, es comprensible que ningún consejo parezca útil. Lo que describes merece atención profesional: un psicólogo puede ayudarte a entender ese malestar y buscar salidas. Si quieres, puedes escribirnos a info@mindup-psicologos.es.

      Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, llama al 024 (gratuito y 24 horas en España) o al 112; si estás fuera de España, al número de emergencias de tu país.

      Un abrazo,
      Equipo MindUp Psicólogos

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