Si estás pensando en hacerte daño, o te preocupa alguien, llama al 024: es gratuito, confidencial y atiende las 24 horas, también a familiares. Si hay un riesgo inmediato o una herida que necesita atención, llama al 112 o acude a urgencias.
Las autolesiones en la adolescencia han aumentado en los últimos años. Un estudio de la Universidad de Mánchester, publicado en 2017 en el British Medical Journal, encontró que las autolesiones atendidas en chicas de 13 a 16 años habían aumentado un 68 % entre 2011 y 2014.
Son más frecuentes en las chicas. Los chicos tienden más a dirigir el malestar hacia fuera.
Y no son algo raro: en un estudio con adolescentes de once países europeos (estudio SEYLE, 2014), el 27,6 % dijo haberse autolesionado al menos una vez en la vida, y el 7,8 % de forma repetida.
En este artículo vemos qué son las autolesiones, por qué aparecen, qué señales conviene conocer y, sobre todo, qué hacer si descubres que tu hijo o tu hija se hace daño.
¿Qué son las autolesiones?
Hablamos de autolesiones cuando un adolescente se provoca daño físico de forma intencionada para aliviar el malestar emocional que siente en ese momento.
Al autolesionarse, pone el foco en el dolor físico y, por un rato, se anestesia emocionalmente. Deja a un lado unas emociones tan intensas que siente que no las puede tolerar. El alivio dura poco, y por eso tiende a repetirse: al principio de forma esporádica y, si no se atiende lo que hay detrás, cada vez ante más situaciones de malestar.
Saber que tu hijo o tu hija se hace daño a propósito es desconcertante y da mucho miedo. Por eso queremos ayudarte a entender qué hay detrás.
Mi hijo se autolesiona, ¿se quiere suicidar?
Las autolesiones y los intentos de suicidio están relacionados, pero en la mayoría de los casos el adolescente no busca quitarse la vida: busca aliviar una angustia que no sabe manejar de otra forma.
Eso no quiere decir que se pueda pasar por alto. Una autolesión siempre es una señal de que algo no va bien, y no podemos banalizarla como si fuera un juego.
Con las autolesiones, los adolescentes nos están contando algo. Quizá que están sufriendo, o que no saben pedir ayuda de otra manera. Es su forma de aguantar algo que todavía no saben poner en palabras. Nos toca escuchar qué hay detrás.
Si además habla de morir o de no querer seguir, no esperes: llama al 024 o acude a urgencias. Lo explicamos en pensamientos suicidas en adolescentes.
¿Por qué los adolescentes se autolesionan?
Normalmente, las autolesiones aparecen cuando el adolescente no puede tolerar el malestar que siente. Al no saber manejar la frustración, la ansiedad, la tristeza o la ira, la autolesión se convierte en una vía de escape. Es más frecuente en adolescentes que:
- Tienen baja autoestima.
- Viven las emociones de forma muy intensa y cambiante.
- Tienen dudas sobre su identidad: no tienen claro quiénes son ni qué quieren.
- No saben manejar ni expresar lo que sienten.
- Les cuesta resolver los problemas de su día a día.
- Se sienten solos o les falta apoyo.
- Sienten un vacío o no encuentran objetivos ni proyectos que les ilusionen.
En algunos casos, las autolesiones son el síntoma de un problema psicológico o psiquiátrico, como la depresión en adolescentes. Por eso no podemos mirar hacia otro lado: hay que buscar ayuda profesional.
El papel de las redes sociales
Las redes también tienen que ver. En ellas circulan imágenes y mensajes que presentan las autolesiones como algo normal, como una forma más de dar salida al malestar. Los especialistas alertan de un efecto de imitación: ver que otros lo hacen puede llevar a probarlo.
Señales a las que prestar atención
Muchos adolescentes lo esconden. Estas señales pueden ayudarte a darte cuenta:
- Heridas o marcas que no se explican, o con excusas poco creíbles.
- Ropa larga incluso cuando hace calor, o evitar situaciones en las que haya que enseñar brazos o piernas.
- Pasar mucho tiempo encerrado, sobre todo después de un disgusto.
- Cambios de ánimo bruscos, aislamiento o dejar de hacer lo que le gustaba.
Si descubres que tu hijo se autolesiona
Lo primero, mantener la calma. Es normal sentir miedo, enfado o culpa, pero tu reacción va a marcar si vuelve a contártelo.
- Escucha sin juzgar. Pregúntale cómo se siente y qué le está pasando, no por qué lo hace.
- No castigues ni le pidas que lo deje sin más. Prohibirlo no quita el malestar que hay detrás, y suele hacer que lo esconda mejor.
- Cuida las heridas. Si alguna necesita atención, acude a su médico o a urgencias.
- Busca ayuda profesional. Un especialista en salud mental valorará qué hay detrás y te orientará sobre los siguientes pasos.
Y por último…
Las autolesiones no son una moda ni una llamada de atención: son una forma de sobrevivir a un malestar que el adolescente todavía no sabe manejar. Con ayuda, aprende otras maneras de hacerlo.
Es fundamental crear en casa un entorno de confianza en el que pueda expresar lo que siente y pedir ayuda cuando la necesite. Si sientes que habláis idiomas distintos, te puede ayudar leer 5 recomendaciones para mejorar la relación con tu hijo adolescente.
Si vives en Murcia y buscas ayuda, en MindUp Psicólogos trabajamos las autolesiones en adolescentes con el adolescente y con su familia. Y cuando hay señales de riesgo, abordamos la ideación suicida.
Fuentes: Morgan, C. y otros (2017), Incidence, clinical management, and mortality risk following self harm among children and adolescents, British Medical Journal · Brunner, R. y otros (2014), estudio SEYLE en 11 países europeos, Journal of Child Psychology and Psychiatry · Recomendaciones de la OMS para el tratamiento informativo del suicidio.
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Que moda ni que moda, me auto lesionaba en el 2003, sería interesante aprender a poner bien los enunciados!
Seudo psicólogos.
Lamentable vuestro contenido, si decís que tenéis una carrera demostrarlo por favor. Sois peor que los coach.