«Soy porque somos».
John S. Mbiti
Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental, y el lema de este año en España te va a sonar: «Haz match con tu salud mental». Decimos «match» cuando conectamos con alguien. Esta vez no hablamos de ligar, sino de algo más importante: la gente con la que puedes contar cuando las cosas se tuercen.
El lema salió de una votación popular en la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, y la campaña se dirige sobre todo a la gente joven. Con razón: según la OMS, uno de cada siete jóvenes de 10 a 19 años en el mundo tiene un trastorno mental.
Por eso vamos a contarte cómo está la salud mental de los jóvenes con ese mismo idioma: match, visto, ghosting, red flags. Si miras los datos de cerca, encajan mejor de lo que parece.
Hay match, pero nadie escribe: por qué no contamos lo que nos pasa
En una app, hacer match es fácil. Lo difícil viene después: alguien tiene que escribir primero. Y con lo que nos pasa por dentro ocurre lo mismo.
El último Barómetro Juventud, Salud y Bienestar lo deja claro:
- El 79,7 % de los jóvenes de 15 a 29 años dice tener una red de apoyo suficiente: gente a la que podría contarle un problema.
- Solo el 67 % recurre a ella cuando de verdad lo tiene.
Tener a quién acudir no garantiza acudir. El match existe, pero muchas veces la conversación no llega a empezar.
¿Por qué? En consulta lo oímos a los 16 y a los 50, y los motivos se repiten mucho:
- «No quiero ser una carga». Ya tienen bastante con lo suyo.
- «Tampoco es para tanto». Hay gente peor, así que lo tuyo no cuenta.
- «Cuando lo tenga claro, lo cuento». Y como nunca está claro del todo, no llega.
- «Me da vergüenza». Que te vean flojo, raro o «exagerado».
- «La última vez no salió bien». Alguien le quitó importancia, o se lo contó a otro, y aprendiste a callar.
No es solo una impresión nuestra. Cuando se revisan los estudios sobre por qué los jóvenes no piden ayuda, salen tres frenos por encima del resto: la vergüenza y el miedo a lo que piensen los demás, no saber reconocer lo que te está pasando y la preferencia por arreglártelas solo.
Ninguno de esos motivos es un fallo tuyo. Casi todos son formas de protegerte que en algún momento tuvieron sentido. Pero tienen un precio: callar mantiene el problema.
Cuando no lo cuentas, nunca llegas a comprobar si lo que temías era verdad: si de verdad serías una carga o si te mirarían raro. Así que el miedo sigue intacto, y la próxima vez cuesta todavía más. Mientras tanto, al malestar se le suma la sensación de estar llevándolo solo, y nadie de fuera puede darte otra mirada ni avisarte de que esto ya necesita algo más.
Y si al leer el 79,7 % has pensado «yo no estoy ahí», sigue leyendo: más abajo hay un apartado para ti.
En visto: puedes tener a quién llamar y sentirte solo igualmente
Que te dejen en visto es saber que el otro ha leído tu mensaje y no contesta. La soledad se parece mucho: puedes estar rodeado de gente y sentir que nadie responde a lo que de verdad te pasa.
Por eso en psicología no se define por la gente que tienes alrededor, sino por la distancia entre las relaciones que tienes y las que te gustaría tener. Se puede vivir solo y no sentirse solo, y tener el móvil lleno de grupos y sentirse muy solo.
Los datos van en esa línea. En el mismo barómetro, el 87,5 % de los jóvenes dice haber sentido soledad no deseada en algún momento del último año, y el 26,5 % la siente con frecuencia. Dos años antes, el primer dato era del 81,6 %.
El estudio sobre soledad no deseada y juventud del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, hecho con 1.800 jóvenes de 16 a 29 años, mira la soledad de ahora mismo y añade matices:
- Uno de cada cuatro jóvenes (25,5 %) se siente solo en este momento, y casi la mitad de ellos lleva así más de tres años.
- El 90,1 % de los que se sienten solos tiene a alguien a quien acudir si tiene un problema. Entre los que no se sienten solos, el 97,2 %. La diferencia es pequeña: la soledad no depende solo de tener a quién llamar.
- Lo que más pesa son las amistades. En el análisis del estudio, tener menos amigos de los que te gustaría es el factor que más aumenta la probabilidad de sentirte solo: casi cinco veces más.
- Y verse en persona cuenta. Entre los jóvenes que no se sienten solos, el 79,8 % se relaciona sobre todo cara a cara; entre los que sí, el 55,9 %. En cambio, la frecuencia con la que se usan las redes sociales no marcaba diferencias.
Que te sientas solo de vez en cuando es parte de la vida. Lo que preocupa es cuando se instala: una revisión de 63 estudios con niños y adolescentes encontró que la soledad aumenta el riesgo de depresión, incluso años después, y que pesa más cuánto tiempo dura que lo intensa que sea. En el estudio español, el 77,8 % de los jóvenes que se sienten solos dice tener algún problema de ansiedad o depresión, frente al 34,8 % de los que no.
Así que, si te sientes solo con la agenda llena, no estás haciendo nada mal. Puede que lo que te falte no sean más contactos, sino alguien con quien no tengas que fingir. Y eso, muchas veces, empieza por bajar la guardia con una sola persona.
Ghosting a ti mismo
Hay otra forma de dejar a alguien sin respuesta, y es hacerlo contigo: ignorar el insomnio, la irritabilidad o las ganas de no ver a nadie, con la esperanza de que se pase solo.
Según el barómetro, solo uno de cada cuatro jóvenes ha buscado ayuda profesional. Los dos motivos que más se repiten para no hacerlo son el dinero (31 %) y creer que pueden resolverlo por su cuenta (22 %).
El primero es real y no se arregla con buena voluntad. Si es tu caso, empieza por tu médico de familia, que es la puerta de entrada a la salud mental pública. Si estudias, mira también si tu universidad tiene servicio de atención psicológica: muchas lo ofrecen gratis.
El segundo merece una vuelta más. Tirar para adelante por tu cuenta te ha sacado de muchas, y eso dice mucho de ti. Pero no es lo mismo no necesitar ayuda que no saber pedirla, y a veces confundimos una cosa con la otra durante años.
Red flags y green flags de tu red de apoyo
Solemos usarlas para hablar de parejas, pero funcionan igual de bien con las personas a las que acudes cuando estás mal.
Green flags:
- Te escucha sin correr a darte soluciones.
- No te compara («pues anda que yo…»).
- Con esa persona no tienes que fingir que estás bien.
- Se acuerda de preguntarte unos días después.
- Te dice cuándo ve que necesitas más ayuda de la que puede darte.
Red flags:
- «Eso son tonterías, ya se te pasará».
- Lo que le cuentas acaba sabiéndolo otra gente.
- Solo está cuando tú estás bien.
- Cada conversación termina siendo sobre su vida.
Una red flag no convierte a nadie en mala persona. Muchas veces es alguien que te quiere y no sabe cómo ayudarte. Lo útil es saber a quién acudir para qué.
Y una pregunta un poco incómoda: cuando alguien te cuenta algo a ti, ¿qué flag eres?
Lo que dice el lema internacional
Fuera de España, la Federación Mundial para la Salud Mental y la OMS han elegido otro lema: «Lived Experiences Heard: Real Voices, Real Change». Piden que las personas que han vivido un problema de salud mental en primera persona participen de verdad en cómo se diseñan los servicios y las políticas que les afectan.
Es una idea pensada para gobiernos y sistemas de salud, pero funciona igual a pequeña escala: quien mejor sabe qué le ayuda es quien lo está viviendo. Si quieres saber qué necesita alguien que lo está pasando mal, la mejor fuente no es un artículo (tampoco este). Es preguntárselo a esa persona.
Cómo hacer match hoy: mensajes que puedes copiar
Benedetti tiene un poema, Táctica y estrategia, en el que la táctica para acercarse a alguien es tan sencilla como hablarle y escucharle. A veces lo más difícil no es lo que te pasa, sino cómo empezar a contarlo. Aquí tienes unos cuantos mensajes para mandar hoy mismo:
- Para pedir: «Esta semana no estoy bien. ¿Te apetece un café y te cuento?»
- Para pedir solo que te escuchen: «No hace falta que me digas nada, solo necesito contárselo a alguien».
- Para ofrecer: «Te he notado distinto estos días. ¿Cómo estás de verdad?»
- Para no soltar: «El otro día me contaste lo del trabajo. ¿Cómo sigue?»
- Para tu hijo o tu hija adolescente: «No te voy a echar la bronca. Solo quiero saber cómo estás». Funciona mejor en el coche o dando un paseo que sentados frente a frente: sin mirarse a los ojos, a muchos adolescentes les cuesta menos hablar.
Son solo una forma de empezar. Lo demás sale hablando.
Si ahora mismo no tienes a quién escribir
Puede que hayas llegado hasta aquí pensando «muy bonito, pero yo no tengo a nadie a quien mandarle eso». Le pasa a uno de cada cuatro jóvenes, según el estudio que acabamos de ver, y no dice nada malo de ti. Una red de apoyo no es algo que se tiene o no se tiene: se construye, y se puede empezar de cero a cualquier edad.
Mientras tanto, hay gente al otro lado esperando que escribas o llames:
- Teléfono de la Esperanza: 717 003 717. Para cuando necesitas hablar con alguien. Gratuito, confidencial y las 24 horas.
- Fundación ANAR: 900 20 20 10. Si tienes menos de 18 años. También tiene chat.
- Tu médico de familia, para empezar a pedir ayuda en la sanidad pública.
Y para ir construyendo: asociaciones, voluntariados, clubes, talleres, cualquier sitio donde veas a la misma gente cada semana. Las amistades no surgen de un día para otro: un estudio de la Universidad de Kansas calculó que hacen falta unas 50 horas juntos para pasar de conocidos a amigos, y más de 200 para una amistad cercana. Por eso funciona tanto coincidir muchas veces.
Si lo que te frena para acercarte a la gente es el miedo a cómo te verán, eso tiene nombre y tiene tratamiento: es la ansiedad social, y en adolescentes la contamos aquí. Un psicólogo no sustituye a tener amigos, pero sí puede ayudarte a entender qué se ha ido quedando por el camino y a dar los primeros pasos para volver a tener gente cerca.
Cuando el match tiene que ser con un profesional
Hablar con tu gente ayuda muchísimo, y a veces no basta. Es buen momento para pedir ayuda psicológica si:
- Lo que sientes dura más de dos semanas y no mejora.
- Te está afectando a los estudios, al trabajo o a tus relaciones.
- Duermes o comes muy distinto de lo normal en ti.
- Has dejado de disfrutar de lo que antes te gustaba.
- Necesitas alcohol u otras sustancias para poder con el día.
Lo contamos con más detalle en ansiedad en adolescentes, depresión en adolescentes y, si eres adulto, en ansiedad.
Y si ese primer mensaje nos lo quieres mandar a nosotros, ¡adelante! No hace falta que sepas explicar lo que te pasa ni que estés «lo bastante mal». Con un «no sé muy bien qué me pasa» nos vale para empezar. Somos un equipo de psicólogos en el centro de Murcia y también atendemos online.
Si estás pasando un momento muy difícil o tienes pensamientos de hacerte daño o de morir, no esperes: llama al 024. Es gratuito, confidencial y te atienden a cualquier hora. Y si es una emergencia, al 112.
Fuentes (8)
- Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA. (2026). Día Mundial de la Salud Mental 2026. https://consaludmental.org/dia-mundial-de-la-salud-mental/dia-mundial-de-la-salud-mental-2026/
- Gómez Miguel, A., Sanmartín Ortí, A. y Kuric Kardelis, S. (2025). Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025. Centro Reina Sofía de Fad Juventud; Fundación Mutua Madrileña. https://doi.org/10.5281/zenodo.15574590
- Gulliver, A., Griffiths, K. M. y Christensen, H. (2010). Perceived barriers and facilitators to mental health help-seeking in young people: A systematic review. BMC Psychiatry, 10, artículo 113. https://doi.org/10.1186/1471-244X-10-113
- Hall, J. A. (2019). How many hours does it take to make a friend? Journal of Social and Personal Relationships, 36(4), 1278-1296. https://doi.org/10.1177/0265407518761225
- Loades, M. E., Chatburn, E., Higson-Sweeney, N., Reynolds, S., Shafran, R., Brigden, A., Linney, C., McManus, M. N., Borwick, C. y Crawley, E. (2020). Rapid systematic review: The impact of social isolation and loneliness on the mental health of children and adolescents in the context of COVID-19. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, 59(11), 1218-1239.e3. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2020.05.009
- Organización Mundial de la Salud. (2025, 1 de septiembre). Salud mental de los adolescentes [Nota descriptiva]. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health
- Ruiz Villafranca, R., Tuñón Jiménez, A., Fresno García, J. M., del Río Hernández, F. y Sonat, D. (2023). Estudio sobre soledad no deseada y juventud en España. Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada. https://www.soledades.es/sites/default/files/contenidos/Estudio%20soledad%20juvenil_V12_accesible.pdf
- World Federation for Mental Health. (2026, 11 de agosto). World Mental Health Day 2026. https://wfmh.global/news/2026.26-08-11_world-mental-health-day-2026
Si te preocupa un adolescente que contesta mal y da portazos, empieza por aquí: mi hijo adolescente siempre está enfadado. Y si lo que te preocupa es más serio, esta entrada te ayuda a preguntar sin miedo: pensamientos suicidas en adolescentes.



