Terapia para adultos en Murcia
Hay épocas en las que uno se maneja bien y otras en las que, sin saber muy bien por qué, deja de hacerlo. Cuando llega la segunda, pedir ayuda no es rendirse: es dejar de dar vueltas a lo mismo tú solo.
No hace falta tocar fondo
La mayoría de la gente tarda años en llamar. Espera a que se le pase, a tener más tiempo, a que sea «lo bastante grave». Casi nunca merece la pena esperar tanto.
Si algo lleva meses ocupándote la cabeza y ya has probado a resolverlo por tu cuenta, ese es motivo suficiente. No hace falta un diagnóstico para empezar.
Cuéntanos qué te pasa- Llevas tiempo con ansiedad, insomnio o el ánimo por los suelos y ya te parece normal.
- Repites el mismo patrón en tus relaciones y no sabes cómo salir de ahí.
- Ha pasado algo —una pérdida, una ruptura, un diagnóstico— y no consigues colocarlo.
- Funcionas bien de puertas afuera y por dentro estás agotado.
- Tomas decisiones que después no reconoces como tuyas.
Si te has reconocido en alguna, escríbenos. No hacen falta todas.
En qué trabajamos con adultos
Cuatro terrenos, y cada motivo con su página: qué es, cómo se reconoce y qué se hace en consulta.
Ansiedad y miedos
Lo que más nos llega, y casi siempre después de mucho aguantar.
Ánimo, pérdidas y vínculos
Cuando algo pesa desde hace tiempo, o desde el día en que se rompió.
Personalidad, identidad y autoestima
Nuestra especialidad, y el motivo por el que muchos llegan derivados.
Cuerpo, sueño y adicciones
Conductas y ritmos que se han ido de las manos.
Primero entender, luego tratar
No empezamos a aplicar técnicas el primer día. Antes hay que saber qué te pasa, desde cuándo y por qué se mantiene. Eso lleva unas cuantas sesiones y es la parte que más condiciona el resultado.
A partir de ahí se trabaja con un plan concreto y revisable, que sabes en qué consiste y hacia dónde va.
Evaluación
Las primeras sesiones son de entrevista: qué te trae, tu historia, cómo te funciona el día a día. Si hacen falta cuestionarios o pruebas, se pasan aquí y van incluidos.
Diagnóstico y devolución
Te contamos qué hemos entendido, con nombre y con explicación. Es el momento de preguntar todo lo que quieras, incluso si no estás de acuerdo.
Plan de tratamiento
Elegimos el enfoque que encaja con tu caso, no el que nos guste más a nosotros. Con objetivos claros y una estimación realista de sesiones.
Trabajo y alta
Se revisa por el camino y se ajusta si hace falta. Cuando lo que venías a resolver está resuelto, las sesiones se espacian y se cierra. Trabajamos para que dejes de venir.
Las terapias que usamos, y para qué
Nos guiamos por la evidencia disponible. Ninguna sirve para todo, y por eso trabajamos con varias.
Terapia cognitivo-conductual
Trabaja los pensamientos y las conductas que mantienen el problema. Es la de más respaldo en ansiedad, depresión, sueño, adicciones y alimentación.
Terapia dialéctica conductual
También es contextual, pero va aparte porque es un tratamiento completo. La DBT es para quien vive las emociones a un volumen que le desborda: enseña a regularlas, a tolerar el malestar y a sostener mejor las relaciones.
Terapia focalizada en la transferencia
La TFP usa lo que ocurre dentro de la propia relación terapéutica para entender los patrones que repites fuera. Muy útil en trastornos de la personalidad.
Terapias contextuales
La ACT deja de pelear con lo que no se puede cambiar y mueve la vida hacia lo que te importa. Con ella van el mindfulness y el análisis funcional: mirar para qué sirve una conducta antes de intentar quitarla.
EMDR
Para recuerdos traumáticos que siguen doliendo como el primer día. Ayuda a procesarlos para que dejen de activarse solos.
Terapia familiar sistémica
Cuando el problema no está solo en una persona, sino en cómo se relaciona el conjunto. Mira las dinámicas, no busca culpables.
Qué puedes esperar y qué no
Preferimos decirlo antes de que te sientes en el sofá.
Lo que sí
- Que te escuchen sin prisa y sin juzgarte, aunque lo que cuentes te dé vergüenza.
- Entender qué te pasa, con una explicación que se sostiene.
- Herramientas concretas para usar entre sesión y sesión.
- Saber en qué punto estás y cuánto queda, más o menos.
- Que te digamos la verdad, también cuando no apetezca oírla.
Lo que no
- Consejos rápidos. Si valieran, ya te los habría dado alguien.
- Terapia eterna. Si esto no avanza, hay que hablarlo, no alargarlo.
- Sesiones sin trabajo fuera. La hora semanal, sola, cambia poco.
- Promesas de plazo. Nadie serio te dice de antemano cuántas sesiones son.
- Quedarnos con tu caso si vemos que otro profesional te ayuda mejor.
A los setenta también se puede estar mejor
Se da por hecho que a cierta edad toca estar triste, o solo, o con miedo. No debería. La terapia funciona igual de bien a los setenta que a los treinta, solo que casi nadie se la ofrece.
Atendemos duelos, pérdidas encadenadas, aislamiento, ansiedad y depresión en personas mayores, y trabajamos también con la familia cuando hace falta.
Si hay problemas de movilidad, se puede hacer online desde casa, con el mismo terapeuta y la misma tarifa.
Precio de la sesión de terapia para adultos
De 50 a 60 minutos, en consulta o en videollamada, con la evaluación incluida. La primera cuesta lo mismo que las demás y el precio no sube durante el proceso.
Ver todas las tarifasLo que se pregunta antes de llamar
Y si te queda alguna, escríbenos. Preguntar no compromete a nada.
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